Hay dos fuerzas opuestas en la base de la naturaleza, la fuerza de atracción y la de repulsión, amor y odio. Así, odio y amor son las dos fuerzas principales sobre las que nuestra vida está construida. Solo en los humanos, la naturaleza no dejó límites claros cuando se trata de atracción y repulsión, amor y odio. Para que estas dos fuerzas esten en equilibrio y por nuestros hijos, necesitamos relacionarnos con la ""línea media"". El amor absoluto despierta repulsión y odio en un niño, porque no sabe cómo responder a eso. La conexión correcta incluye 3 tipos de actitud: soy más grande que otro, más pequeño que otro o igual a otro. Los padres y los niños deben sentarse en un círculo juntos y hablar como iguales. Con esas conversaciones, los niños adquirirán importancia y responsabilidad.