Percibimos este mundo a través de nuestra mente y nuestros sentimientos; esos son los dos instrumentos que tenemos. Con su ayuda, poco a poco comenzamos a comprender el mundo en el que nos encontramos y aprendemos a utilizarlo en nuestro beneficio.
Todo eso es maravilloso, pero el hecho es que existe otro mundo, un mundo vasto y Superior que no percibimos. Vivimos el número de años que nos corresponde en este mundo, preocupados por nuestra familia y nuestro trabajo, y no somos conscientes de que existe un mundo eterno y perfecto a nuestro lado.
Vemos que las personas viven y mueren, pero resulta que eso no es todo; hay otra vida, y es posible revelarla, comprenderla, tomar conciencia de ella y sentirla. Y para ello, necesitamos desarrollarnos.
Nacimos con órganos de percepción heredados de nuestros padres, a través de los cuales podemos sentir este mundo y adaptarnos a él. Pero es posible desarrollar órganos de percepción adicionales a través de los cuales sentiremos el mundo Superior y comenzaremos a vivir en él. Como se dice: “Verás tu mundo en tu vida”.
Hay personas que ya nacen con el deseo de revelar el mundo Superior, y para otras, esto llega más tarde en la vida. Algunas se sienten infelices toda su vida, como si les faltara algo en la vida. No entienden por qué viven ni qué hacer con esta vida, pero no saben dónde buscar el mundo Superior.
Es decir, queremos alcanzar el mundo Superior, y existe una metodología llamada la ciencia de la Cabalá que nos permite hacerlo. Pero este es un camino muy difícil que requiere grandes esfuerzos, perseverancia y trabajo duro por parte de la persona. El problema es que no se puede irrumpir en el mundo espiritual por la fuerza; es necesario formatearse correctamente para poder entrar en él. Tengo que moldearme a mí mismo en una forma especial que se adapte al mundo espiritual.
Esta correspondencia de una persona con el mundo Superior es el punto central del método de la Cabalá. Es decir, la cuestión es cómo explicarle a una persona y darle la fuerza y las instrucciones para que se ajuste al mundo Superior, encuentre su lugar en el sistema espiritual general, sienta al Creador, se acerque a Él y comience a servirle. La ciencia de la Cabalá enseña todo eso.
Alcanzar el mundo superior ¿Dios, Creador o fuerza Superior?
En este mundo, una persona utiliza las cualidades que le han sido otorgadas desde su nacimiento: la mente, los sentimientos y la percepción tridimensional. Pero si hubiéramos nacido en otro mundo, aparentemente tendríamos cualidades diferentes.
Hay historias sobre los nativos americanos que no podían ver los barcos de Colón acercándose a la costa porque eran muy grandes y desconocidos, y los indígenas estaban acostumbrados a las pequeñas embarcaciones que utilizaban. Solo por la forma en que las olas rompían alrededor de los cascos se dieron cuenta de que había algo en el agua y descubrieron el barco.
No sé si realmente sucedió o no, pero bien podría haber sucedido. Existimos en un mundo determinado y nos adaptamos a él. Si de repente me encontrara con una persona que vivió hace varios miles de años, no sería capaz de entenderla, porque nuestras mentes son diferentes y nuestros enfoques de la vida son diferentes.
La Cabalá responde: trabajando con fe por encima de la razón, lo que nos ayuda a adquirir una nueva visión, nuevos órganos sensoriales para ver lo que otros no pueden ver. Al igual que los nativos americanos no vieron los grandes barcos de Colón, ya que solo estaban acostumbrados a pequeñas embarcaciones. Estamos en el mismo mundo, pero yo veo y ellos no.
Este es el tipo de visión espiritual que necesitamos alcanzar. Aunque por el momento no vemos el mundo espiritual, poco a poco corregiremos nuestros órganos sensoriales y lo veremos. Para expandir nuestros sentidos hacia la percepción del mundo espiritual, debemos trabajar con fe por encima de la razón, es decir, por encima de nuestra mente. Ahora percibo todo en mi mente, pero al abrirla, veré el mundo de manera diferente; no como tridimensional, sino en otras dimensiones.
Necesitamos alcanzar Revelar el plan del Creador es entrar en un mundo de hadas espiritual