"En un entorno sano las relaciones entre policías y sociedad deben ser las mejores. Hoy en día es lo contrario, la policía comete abusos contra la sociedad y ésta a su vez los desprecia y los desdeña. ¿Pero, qué lleva a una sociedad a faltarle el respeto a la fuerza policial que debe protegerlos? y ¿por qué algunos policías abusan de su poder? Si deseamos restaurar tales relaciones y llegar a una conexión real, necesitamos urgentemente un método educativo integral, donde aprendamos a conocer la fuerza natural del ser humano llamado “ego” y por otro lado la fuerza de la creación que es el “amor”. Si logramos encontrar un equilibro entre estas dos fuerzas, con seguridad construiremos la paz entre la policía y la sociedad."