424) “Y el Señor le hizo a Sara”. Ya que él dijo, “Y el Señor visitó a Sara”, ¿por qué, “Y el Señor le hizo a Sara”? El fruto de los actos del Creador es del río que fluye y sale del Edén, es decir ZA, y las almas de los justos. En otras palabras, su acción es las almas de los justos. Y esto es la fortuna de la cual todas las buenas bendiciones y las lluvias fluyen, tal como está escrito, “Para regar el jardín”. Fluye e irriga desde arriba hacia abajo porque los hijos dependen de esta fortuna y no de ningún otro lugar. La fortuna es Dikna de AA. Y cuando ZA recibe los Mojin de él, es llamado “fortuna” también.
425) Por eso es que está escrito, “Y el Señor visitó a Sara”. Escribe, “visitó”, que es femenino. “Y el Señor le hizo a Sara”. Hizo - los hijos y las almas de los justos que son los frutos de Sus acciones – está por arriba de este grado de visitar, tal como fue explicado que depende de la fortuna. Por eso es que aquí está escrito, “visitar”, que se extiende de Nukva y “hacer” allí, que se extiende de ZA. Y por eso es que él dijo HaVaYaH y HaVaYaH (Señor y Señor) ya que todo es uno. Escribe de visitar, “Y el Señor visitó”, Él y Su corte, es decir, Nukva, y escribe de hacer, “Y el Señor hizo”, que es ZA.
426) “Los hijos son la herencia del Señor, el fruto del vientre es una recompensa”. “Los hijos son la herencia del Señor” significa legado con el cual unirse con el Creador, para que no se aparte jamás de Él. Eso es porque aquel que es recompensado con hijos en este mundo es merecedor de ellos para hallarse en la presencia del Creador en el mundo por venir. Es porque ese hijo que el hombre deja, con el cual es recompensado en este mundo, lo hace digno del mundo por venir y a través de él entrará en la herencia del Creador.
427) ¿Qué significa la “Herencia del Señor”? Es la tierra de los vivos, Nukva. También el Rey David, llamado la tierra de Israel, “la tierra de los vivos”, la herencia del Señor”, tal como está escrito, “Porque ellos me han desterrado este día de aferrarme a la herencia del Señor”. Por eso es que él dice, “Los hijos son la herencia del Señor”. ¿Quién hace merecer a una persona con la herencia del Señor? Los hijos. Si mereció tener hijos en este mundo, éstos son, “El fruto del vientre”, la recompensa. Ellos son una recompensa y una buena herencia en el mundo eterno, ya que a través del fruto del vientre, el hombre es recompensado con el mundo eterno.
428) “Los hijos son la herencia del Señor”, es decir, la herencia y el legado del fruto de los actos del Creador, el árbol de la vida, ya que el Creador es llamado, “el árbol de la vida” porque de allí merece un hombre tener hijos, tal como está escrito, “De Mi tu fruto se encuentra”. Está escrito, “Feliz es el hombre que tiene su carcaj lleno con ellos”; feliz en este mundo y feliz en el mundo por venir.
429) “No se avergonzarán cuando hablen con sus enemigos en la puerta”. ¿Quiénes son los enemigos en la puerta? Los litigantes. Cuando el alma parte de este mundo hay varios litigantes que salen a su encuentro antes de que entre a su lugar. “En la puerta”, significa que ellos se ubican en la misma puerta por la que él entró. Y él es salvado de ellos debido a que el dio una garantía en este mundo – los hijos – y por ellos será recompensado con el mundo eterno. Por eso es que, “No se avergonzarán cuando hablan con sus enemigos en la puerta”.
430) Siempre que una persona se ocupa de la Torá, la Divinidad llega y se une. Mucho más cuando viaja en el camino: la Divinidad viene y se ubica adelante, marchando delante del pueblo que ha sido merecedor de la fe del Creador.