404) Un justo que ha sido recompensado con elevarse a ese elevado honor, su imagen ha sido grabada en el trono, También, la imagen de todos y cada uno de los justos está presente arriba, en el Jardín del Edén como estaba abajo en este mundo, para garantizar al alma santa en la resucitación del cuerpo en este mundo.
405) Está escrito, “El sol y la luna se ubican quietos en su morada”, para enseñarnos que el cuerpo y el alma se ubican en la habitación sagrada superior en lo alto, e iluminan de la misma forma que lo harían en la tierra, en este mundo y el nutrimento de este mundo es el placer del alma. Y está destinada a revestirse en el hueso Luz, que permanece y existe en la tierra hasta la resucitación de los muertos cuando la tierra esté impregnada por ella y deseche su desperdicio. Y esta es la forma que es llamada “santa”.
406) Y cuando esa forma de este mundo está arriba, llega al comienzo de cada mes para orar ante el Santo Rey, tal como está escrito, “Y será de luna nueva a luna nueva”. Y el Santo Rey le dice a ella y dice, “Y en el tiempo designado regresaré a ti”, el tiempo cuando Él reviva a los muertos, hasta que ella sea contada en ese tiempo, como le fue prometido. Y está escrito, “Y el Creador visitó a Sara como había dicho”. Y este es el día cuando el Creador se alegra con Sus actos, tal como está escrito, “Se alegra el Señor con Sus obras”.
407) “Y fue después de estos hechos… Toma ahora a tu hijo”. Eso es similar a un artesano que extrae la plata de los orígenes de la tierra. Primero, introduce la sustancia en el fuego encendido hasta que toda la impureza de la tierra sale y la plata queda. Pero, aún no es una plata perfecta: la introduce en el fuego como antes y saca los restos de impureza, y entonces es una plata perfecta, sin mezcla de nada más.
408) Así es el Creador, Él introduce el cuerpo bajo la tierra hasta que se pudre enteramente y sale toda su impureza, y queda un puñado de descomposición. Entonces el cuerpo es reconstruido con esto, pero no es todavía un cuerpo perfecto.
409) Después de ese gran día, está escrito, “Y habrá un día, que es conocido como el del Señor, ni día, ni noche”, cuando todos se oculten en el polvo como antes, es decir, como en la tumba antes de la resucitación, por temor del poder del Creador. Está escrito, “Y vendrán a las cuevas de las rocas, y a los pozos de la tierra, debido al terror al Señor, y de la gloria de Su majestad”. Y saldrán sus almas y ese puñado de descomposición se consume allí. Lo que queda es el cuerpo que se reconstruirá allí como la luz del sol y el resplandor del firmamento, tal como está escrito, “Y los iluminados resplandecerán con el resplandor del firmamento”. Entonces la plata es perfecta: un cuerpo perfecto sin mezcla de nada más.
410) El Creador hará descender un cuerpo que ilumina desde arriba, tal como está escrito, “Pues tu rocío es el rocío de luz”, tal como está escrito, “He aquí que el Señor te transportará” (“rocío” y “transportar”, comparten la misma raíz en hebreo). Y entonces ellos serán llamados, “Santos superiores”, tal como está escrito, “Él será llamado “santo”. Y a esto se le llama, “la última resucitación de los muertos”, y no probarán nunca más el sabor de la muerte, tal como está escrito, “Juro por Mi mismo, dice el Señor”. Y en ese tiempo, el justo reza para que ya no se le ponga a prueba.
411) Está escrito, “Y Abraham alzo sus ojos y miró, y he aquí que detrás de él había un carnero”. Los malvados en el mundo son llamados “carneros”. “Y Abraham fue y tomó el carnero”, pues estos son preparados para ser puestos a prueba por cada mala experiencia, y los justos permanecerán para el futuro como los ángeles elevados y santos para unificar su nombre. Por eso es que está escrito, “Y en ese día el Señor será uno y Su nombre, Uno”. En adelante, abre la puerta, pues quienquiera que lo desee puede llegar hasta Mí y entrar, puesto que Él ya ha concluido de decir los misterios supremos.
415) Por lo tanto, es un gran honor para Egipto. Pues alguien que es atrapado por el Rey no es como alguien que es atrapado por un hombre ordinario.
420) En los días de Rabí Yosi, había unos malhechores que solían asaltar en las montañas junto con los malhechores de las naciones del mundo. Y cuando ellos encontraban a una persona y la capturaban para asesinarla, ellos preguntaban, “¿Cuál es tu nombre?” Si era un judío lo conducían fuera de las montañas. Si no era judío, sino otra persona, lo asesinaban. Rabí Yosi decía que, sin embargo, eran dignos de llegar al mundo por venir.
423) “Y el Señor visitó a Sara como había dicho”. Visitar se aplica en la Nukva. Y recordar en lo masculino.