Somos criaturas sociales y nuestro futuro depende de nuestra habilidad para construir relaciones mutuas donde cada uno siente una sensación de pertenencia. Las familias cálidas y conectadas proporcionan un ejemplo de cómo necesitamos organizar el mundo entero. Nos volvemos inseguros, vacíos, aislados, y sospechosos cuando estamos desconectados de la familia. El reto educativo ante nosotros es construir una sociedad en la cual todos se sientan como si estuvieran en una familia cálida, amorosa.