131) “Entonces Rebeca tomó las mejores prendas de Esaú”. Esas son las prendas que Esaú ganó de Nimrod. Eran prendas honorables que pertenecieron a Adam HaRishon y que llegaron a manos de Nimrod y Nimrod cazaba presas con ellas, tal como está escrito, “Él era un valiente cazador delante del Señor”. Eso es porque cuando se las ponía, todas las bestias, los animales y los pájaros se reunían para él y caían ante él. Y Esaú fue al campo, peleó con Nimrod, lo mató y tomó esas prendas de él, tal como está escrito, “Y Esaú llegó del campo y estaba cansado”.
132) Y Esaú guardó esas prendas con Rebeca y con ellas salía a cazar presas. Y ese día, cuando Isaac lo envío a recibir las bendiciones, no las tomó y salió al campo. Y es por eso que demoró allí y Jacob tuvo tiempo de tomar las bendiciones.
Y cuando Esaú las vestía no emanaban ninguna fragancia. Pero cuando Jacob las vistió, entonces lo perdido retornó a su lugar, es decir, retornaron a Adam HaRishon, ya que la belleza de Jacob era como la belleza de Adam HaRishon. Por esta razón en ese momento regresaron a su lugar y emanaron fragancias.
133) ¿Cómo es posible que la belleza de Jacob sea como la belleza de Adam HaRishon? El talón de Adam HaRishon eclipsaba al sol. ¿Y tú dirías que Jacob también era así?
Obviamente que así era en el principio, antes que Adam HaRishon pecara. En ese momento, ninguna criatura podía mirar su belleza. Pero después de que pecó su belleza se modificó y su nivel disminuyó y se hizo nada más que de cien codos Ammah (medida). Pero anterior al pecado, su nivel era de la tierra al firmamento. Y la belleza de Jacob era la belleza de Adam HaRishon después del pecado.
La belleza de Adam HaRishon es la fe superior, Bina, y depende de esa belleza. En otras palabras, él fue recompensado con la luz de Bina, y desde allí el obtuvo la belleza. Por eso es que está escrito, “Que el encanto del Señor, nuestro Dios esté sobre nosotros”, ya que la luz de Bina es llamada “encanto”. Está escrito, “Para mirar el encanto del Señor”, que es ciertamente la belleza de Jacob, quien fue recompensado con la luz de Bina, como Adam HaRishon.
134) “Olió el aroma de su ropa y lo bendijo”. Eso se dice sobre ZA, que es la línea media que limita la iluminación de Jojma, para que ilumine en la forma de aroma, de abajo hacia arriba. Por eso que la escritura dice, “El aroma de su ropa”, después de que Jacob, línea media, los vistió. Pero antes de que él las vistiera, éstas no emanaban la fragancia.
Cuando Jacob las vistió, éstas emanaban fragancia. Y hasta que Isaac no olió el aroma de la ropa, él no lo bendijo. Esto es porque entonces, cuando emanaban aroma, él sabía que era digno de ser bendecido. Porque si no hubiera sido digno de ser bendecido, todos estos sagrados aromas no se hubieran elevado con él, tal como está escrito, “Y él olió el aroma de su ropa y lo bendijo”.
135) “Como el aroma de un campo bendecido por el Señor”. ¿Qué campo? Un campo de manzanos. La Nukva es denominada “un campo sagrado de manzanos”, que los patriarcas superiores, HGT de ZA, sostienen y corrigen. Cuando la Nukva recibe de HGT de ZA que son denominados “los tres colores del manzano – blanco, rojo y verde – ella es denominada, “un campo de manzanos”. Esto es porque cuando ella está en la iluminación de Jojma. Y ya que la iluminación de Jojma en ella ilumina solamente de abajo hacia arriba, ella es denominada “aroma”. Eso es porque el aroma se recibe de abajo hacia arriba, de la nariz al cerebro y no se imparte de arriba hacia abajo, tal como está escrito, “Como el aroma de un campo bendecido por el Señor”, como la iluminación de Jojma en la Nukva que ilumina en forma de aroma.