1. No hay nada más que Él
2. La Shejiná en exilio
3. El asunto del alcance espiritual
4. ¿Cuál es la razón de la pesadez que el hombre siente al anularse ante el Creador, en el trabajo?
5. Lishmá es un despertar desde Arriba, y ¿por qué necesitamos un despertar desde abajo?
6. ¿Qué es apoyo en la Torá, en el trabajo?
7. ¿Qué quiere decir que el hábito se convierte en segunda naturaleza, en el trabajo?
8. ¿Cuál es la diferencia entre "Sombra de Kedushá" y "Sombra de Sitra Ajra"?
9. ¿Cuáles son las tres cosas que amplían la mente del hombre, en el trabajo?
10. ¿Qué significa "Huye, amado mío", en el trabajo?
11. El asunto de la alegría con estremecimiento, en el trabajo
12. El principal trabajo del hombre
13. El asunto de la granada
14. ¿Qué es la excelsitud del Creador?
15. ¿Qué son "otros dioses", en el trabajo?
16. ¿Qué es "El día del Señor" y "La noche del Señor", en el trabajo?
17. ¿Qué significa que la Sitra Ajra se denomina "Maljut sin corona"?
18. ¿Qué significa "mi alma llorará a escondidas", en el trabajo? - 1
19. ¿Qué significa que el Creador odia los cuerpos, en el trabajo?
20. El asunto de Lishmá
21. Cuando el hombre se siente en un estado de ascenso
22. Torá Lishmá
23. Quienes aman al Señor, odien el mal
24. Los salvará de la mano de los malvados
25. Cosas que salen del corazón
26. El futuro del hombre depende y está conectado a su gratitud por el pasado
27. Qué significa "el Señor es excelso, y el bajo verá" - 1
28. No moriré, sino que viviré
29. Cuando llegan pensamientos a una persona
30. Lo principal es desear solamente otorgar
31. Todo aquel que es agradable al espíritu de la gente
32. Echar la suerte es un despertar desde Arriba
33. El asunto de las suertes, que ocurría en Yom Kipurim y con Hamán
34. La ventaja de la tierra está en todo
35. Acerca de la vitalidad de la Kedushá
36. Cuáles son los tres tipos de cuerpos en el hombre
37. Artículo para Purim
38. El temor a Dios es su tesoro
39. Y cosieron hojas de higuera
40. Fe en su Rav, ¿cuál es la medida?
41. Qué es la pequeñez y la grandeza en la fe
42. ¿Qué nos indican las siglas ELUL, "yo soy para mi amado y mi amado es para mí", en el trabajo?
43. El asunto de la verdad y la fe
44. Mente y corazón
45. Dos discernimientos en la Torá y en el trabajo
46. El dominio de Israel sobre las Klipot
47. En el lugar donde encuentras Su grandeza
48. El fundamento principal
49. Lo principal es la mente y el corazón
50. Dos estados
51. Si te hizo daño este villano
52. Una transgresión no apaga una Mitzvá
53. El asunto de la limitación
54. El propósito del trabajo - 1
55. Hamán de la Torá, ¿de dónde?
56. La Torá es llamada "instructora"
57. Lo acercará a su voluntad
58. La alegría es un reflejo de buenas acciones
59. El asunto de la vara y la serpiente
60. Una Mitzvá que viene a través de la transgresión
61. Y a Su alrededor hay una gran tormenta
62. Desciende e incita, asciende y acusa
63. Tomen prestado a mi cuenta y yo pagaré
64. De Lo Lishmá se llega a Lishmá
65. Acerca de lo revelado y lo oculto
66. El asunto de la entrega de la Torá - 1
67. Apártate del mal
68. La conexión del hombre con las Sefirot
69. Primero será la corrección del mundo
70. Con mano poderosa y con furia derramada
71. Mi alma llorará a escondidas - 2
72. La seguridad es la vestidura para la Luz
73. Después del Tzimtzum
74. El asunto de mundo, año, alma
75. Hay un estado de mundo venidero y hay un estado de este mundo
76. En todas tus ofrendas ofrecerás sal
77. El alma del hombre le enseñará
78. La Torá, el Creador e Israel son uno
79. Atzilut y BYA
80. El asunto de Ajor be Ajor (parte posterior en parte posterior)
81. Acerca de elevar MaN
82. La plegaria que siempre se debes orar
83. Acerca de la Vav derecha, la Vav izquierda
84. ¿Qué significa "Y Él expulsó al hombre del Jardín del Edén para que no tome del Árbol de la Vida"?
85. ¿Qué es el fruto del árbol cítrico en el trabajo?
86. Y construyeron Arey Miskenot (ciudades pobres)
87. Shabat Shekalim
88. Todo el trabajo se encuentra únicamente donde hay dos caminos - 1
89. Para comprender las palabras del sagrado Zóhar
90. En El Zóhar, Bereshit
91. Acerca de los hijos del intercambio
92. Explicación del discernimiento de suerte
93. El asunto de la aleta y las escamas
94. Guardad vuestras almas
95. Acerca de extirpar el prepucio
96. ¿Qué significan los residuos del granero y de la bodega en el trabajo?
97. El asunto del residuo del granero y la bodega
98. Se llama espiritualidad a aquello que nunca será cancelado
99. Malvado o justo, no dijo
100. La Torá escrita y la Torá oral - 1
101. Un comentario acerca del salmo "Para el victorioso sobre rosas"
102. Y tomaron el fruto del árbol de cítricos
103. Según la predisposición de su corazón
104. Y el destructor estaba sentado
105. Un sabio discípulo bastardo precede a un sumo sacerdote ignorante
106. ¿Qué indican las doce Jalot de Shabat?
107. Acerca de los dos ángeles
108. Si me dejas por un día, te dejaré por dos
109. Dos tipos de carne
110. Un campo bendecido por el Señor
111. Aliento, voz y habla
112. Los tres ángeles
113. La plegaria dieciocho
114. El asunto de la plegaria
115. Inerte, vegetal, animal y hablante
116. ¿Por qué dijo que las Mitzvot no necesitan intención?
117. Te esforzaste y no encontraste, no lo creas
118. Entender el asunto de las rodillas que se arrodillaron ante Baal
119. Aquel discípulo que aprendió en secreto
120. La razón de no comer nueces en Rosh HaShaná
121. Era como navíos mercantiles
122. Entender lo explicado en el Shulján Aruj
123. Su divorcio y su mano vienen como uno
124. Shabat de Bereshit y de los seis mil años
125. Aquel que deleita a Shabat
126. Un sabio llega a la ciudad
127. La diferencia entre lo principal, la esencia, y la adición de abundancia
128. De ese Galgalta gotea rocío sobre ZA
129. Estado de Divinidad en el polvo
130. Tiberíades de nuestros sabios, qué bueno es verte
131. El que viene a purificarse
132. Con el sudor de tu frente comerás el pan - 1
133. Luces de Shabat
134. El vino embriagador
135. No matarás al limpio y justo
136. La diferencia entre las primeras cartas y las últimas
137. Zelofejad recogía leña
138. Acerca del temor y el miedo que a veces llegan al hombre
139. La diferencia entre los seis días de trabajo y Shabat
140. ¡Cuánto amo Tu Torá!
141. El asunto de la festividad de Pésaj
142. La guerra principal
143. Solo bueno con Israel
144. Hay un cierto pueblo
145. Qué significa que dará sabiduría específicamente a los sabios
146. Un comentario sobre El Zóhar
147. El trabajo de recepción y otorgamiento
148. Esclarecimiento de amargo y dulce, y de verdad y mentira
149. Por qué tenemos que atraer el estado de Jojmá
150. Canten al Señor, porque hizo el orgullo
151. E Israel vio a Egipto
152. Porque el soborno ciega los ojos de los sabios
153. El pensamiento es resultado del deseo
154. No puede haber un espacio vacío en el mundo
155. La limpieza del cuerpo
156. No sea que tome del Árbol de la Vida
157. Yo estoy dormida, pero mi corazón está despierto
158. La razón por la que no se acostumbra comer en casa de otros en Pésaj
159. Y aconteció que al cabo de aquellos muchos días
160. El motivo de ocultar las Matzot
161. El asunto de la entrega de la Torá - 2
162. El asunto del "Jazak" que decimos después de terminar cada libro
163. Lo que dijeron los autores del Zóhar
164. Hay una diferencia entre la corporalidad y la espiritualidad
165. Explicación de la petición de Elisha a Eliyahu
166. Dos fases en el alcance espiritual
167. La razón por la cual se llama Shabat Teshuvá
168. Las costumbres de Israel
169. El asunto del justo completo
170. No habrá una piedra grande en tu bolsillo
171. Zóhar, Emor - 1
172. El asunto de los impedimentos y los retrasos
173. ¿Por qué decimos Lejaim?
174. El asunto del ocultamiento
175. Cuando el camino sea lejano para ti
176. Mientras se bebe alcohol después de la Havdalá
177. El asunto de las expiaciones
178. Tres socios dentro del hombre
179. Tres líneas
180. En el Zóhar, Emor - 2
181. El asunto del honor
182. Moshé y Shlomó
183. El estado de Mesías
184. La diferencia entre la fe y la mente
185. Sobre el vulgar cae el temor a Shabat
186. Haz de tu Shabat un día de semana y no dependas de las personas
187. Determinar mediante el esfuerzo
188. Todo el trabajo está solamente donde hay dos caminos - 2
189. La acción actúa sobre el pensamiento
190. Todo acto deja una impresión
191. El tiempo de descenso
192. Los destinos
193. Una pared sirve a ambos
194. Los siete completos
195. Merecedores – Ajishena
196. Un aferramiento para los externos
197. Libro, escritor, relato
198. Libertad
199. Todo hombre de Israel
200. Refinamiento del Masaj
201. Espiritualidad y materialidad
202. Ganarás el pan con el sudor de tu frente - 2
203. El orgullo del hombre lo humillará
204. El propósito del trabajo - 2
205. La sabiduría proclama afuera
206. El asunto de la fe y el placer
207. El asunto de recibir para otorgar
208. El asunto del esfuerzo
209. Tres condiciones para una plegaria
210. Un hermoso defecto en ti
211. Como si estuviera de pie ante un rey
212. Abrazo de la derecha y abrazo de la izquierda
213. El asunto de la revelación de la carencia
214. Conocido en las puertas
215. El asunto de la fe
216. Derecha e izquierda
217. Si yo no soy para mí, ¿quién será para mí?
218. La Torá y el Creador son uno
219. El asunto de la entrega del alma
220. El asunto de los sufrimientos
221. La autoridad de todo
222. El asunto de la parte dada a la Sitra Ajra para que se separe de la Kedushá
223. Vestidura, saco, mentira, diligente
224. Yesod de Nukva y Yesod de Dejurá
225. Elevarse a sí mismo
226. La Torá escrita y la Torá oral - 2
227. La recompensa por la Mitzvá es una Mitzvá
228. El pescado precede a la carne
229. Los bolsillos de Hamán
230. El Señor es excelso, y el bajo verá - 2
231. La pureza de la vasija de recepción
232. Completar el esfuerzo
233. Absolución, perdón y expiación
234. Quien interrumpe las palabras de Torá y se dedica a la conversación
235. Volver a mirar en el libro
236. Porque mis enemigos me injurian todo el día
237. Porque no me verá el hombre y vivirá
238. Feliz es el hombre que no Te olvida y el hijo de hombre que se esfuerza por Ti
239. La diferencia entre Mojin de Shavuot y Mojin de Shabat Minjá
240. Vuélvete hacia quienes Te buscan cuando busquen Tu rostro
241. Invóquenlo mientras esté cerca
242. ¿Qué es alegrar a los pobres en un día festivo, en el trabajo?
243. El asunto de comprobar la sombra en la noche de Hoshaná Rabá
244. Todos los mundos
245. Antes de la creación del neonato
246. Explicación de qué es Mazal
247. El pensamiento es un estado de alimentos
248. Que comience su amigo
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Baal HaSulam/ Shamati
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¿Qué es "El día del Señor" y "La noche del Señor", en el trabajo?
 

Yehudá Leib HaLevi Ashlag (Baal HaSulam)

16. ¿Qué es «El día del Señor» y «La noche del Señor», en el trabajo?

Escuché en 1941, en Jerusalén

Nuestros sabios dijeron respecto al versículo «¡Ay de quienes ansían el día del Señor! ¿Para qué desean ustedes el día del Señor? Este es oscuridad, y no Luz» (Amós 5:18). Existe una parábola acerca de un gallo y un murciélago que estaban aguardando la luz. El gallo le dijo al murciélago: «Yo aguardo la luz, pues la luz me pertenece. En cambio tú, ¿para qué necesitas la Luz?» (Sanhedrín 98,2). La interpretación es que, puesto que el murciélago no tiene ojos para ver, entonces, ¿qué es lo que gana con la luz del sol? Es más bien al contrario, para quien no tiene ojos, la luz del sol únicamente le aumenta la oscuridad.

Debemos comprender esta parábola, es decir, en qué manera los ojos están relacionados con la capacidad de mirar la Luz del Creador, que el texto llama «el día del Señor». Ese es el sentido con el que fue escrita la parábola del murciélago, que aquel que carece de ojos permanece en la oscuridad. También debemos entender qué es «el día del Señor» y qué es «la noche del Señor», y cuál es la diferencia entre ambos. Se entiende que el día de los humanos se distingue por medio del sol que brilla, pero el «día del Señor», ¿cómo lo identificamos?

La respuesta es: con la aparición del sol. En otras palabras, cuando el sol brilla sobre la tierra, lo llamamos «día». Y cuando el sol no brilla, lo denominamos «oscuridad». Pasa lo mismo con el Creador. El día se llama «revelación» y la oscuridad se llama «ocultamiento de Rostro». Esto significa que, cuando hay revelación del Rostro, cuando es tan claro para la persona como el día, se llama «día». Tal como dijeron nuestros sabios acerca del versículo: «El asesino se levanta con la luz y mata al pobre y necesitado; y por la noche, actúa como un ladrón» (Talmud, Pesajim 2). Y puesto que dijo «y por la noche actúa como un ladrón», resulta que la luz es «día». Ahí dice que si el asunto te resulta tan claro como la luz que llega a las almas, entonces es un asesino, y es posible salvar su alma. De este modo vemos que, con respecto al día, la Guemará dice que es un asunto tan claro como el día.

Resulta que «el día del Señor» significa que la Providencia mediante la cual el Creador dirige el mundo claramente adopta la forma de buena que hace el bien. Por ejemplo, cuando uno reza, su plegaria es contestada de inmediato, y recibe aquello que pidió y por lo que oró, y uno triunfa dondequiera que vaya. Esto es llamado «el día del Señor».

Mientras que la oscuridad, que es la noche, significa la ocultación del Rostro. Esto hace que en uno surjan dudas sobre la forma buena que hace el bien de la Providencia y pensamientos ajenos. Dicho de otro modo, el ocultamiento de la Providencia despierta en uno estas ideas y estos pensamientos ajenos. Esto es llamado «oscuridad» y «noche». Es decir, uno percibe un estado en el que siente que el mundo se ha vuelto oscuro para él.

De este modo se puede interpretar lo que está escrito: «¡Ay de quienes ansían el día del Señor! ¿Para qué desean el día del Señor? Este es oscuridad, y no Luz».

El hecho es que aquellos que aguardan el día del Señor, están esperando que ser recompensados con la fe por encima de la razón, que la fe sea tan fuerte como si estuvieran viendo con sus propios ojos, con pleno conocimiento de que es así, es decir, que el Creador supervisa el mundo de forma buena que hace el bien.

En otras palabras, no quieren ver cómo el Creador dirige el mundo de forma buena que hace el bien, porque la vista es opuesta a la fe. O, dicho de otro modo, la fe se encuentra precisamente donde contradice a la razón. Y el hombre haciendo algo en contra del intelecto, esto se llama «fe por encima de la razón». Esto significa que creen que la Providencia del Creador sobre las criaturas es buena y hace el bien. Y mientras no lo ven con absoluta certeza, no dicen al Creador: «Queremos ver el bien y la bondad visualizadas dentro de la razón». Por el contrario, desean que permanezca en ellos como «fe por encima de la razón».

Más bien le piden al Creador que les dé una fuerza tal, que esta fe sea tan potente como si la estuvieran viendo dentro de la razón. Es decir que no haya diferencia entre la fe y el conocimiento dentro del intelecto. A esto se refieren aquellos que desean adherirse al Creador como «el día del Señor».

En otras palabras, si lo perciben como conocimiento, entonces la Luz del Creador, llamada «Abundancia Superior», irá a las vasijas de recepción llamadas «Kelim (vasijas) de separación». Y ellos no desean esto, porque iría al deseo de recibir, que es lo opuesto a la Kedushá (Santidad), la cual se opone al deseo de recibir en beneficio propio. Más bien, ellos desean adherirse al Creador, y esto solamente puede conseguirse mediante la equivalencia de forma.

Sin embargo, para alcanzar eso, es decir, para que el hombre tenga el deseo y el anhelo de adherirse al Creador, sabiendo que uno nace solo con la naturaleza del deseo de recibir en beneficio propio, ¿cómo es posible lograr algo que es tan opuesto a la naturaleza?

Por esta razón, el hombre debe realizar mucho trabajo hasta adquirir una segunda naturaleza, que es el deseo de otorgar. Cuando uno es merecedor del deseo de otorgar, es apto para recibir la Abundancia Superior y no dañar, ya que todos los defectos vienen solo a través del deseo de recibir para uno mismo. Es decir, aun cuando hace algo con el fin de otorgar, en la interioridad del pensamiento quiere recibir algo a cambio de la acción de otorgamiento que está realizando en ese momento.

En resumen, el hombre no tiene la fuerza de hacer nada si no recibe algo a cambio de ese acto. Es decir, él debe disfrutar, y cualquier placer que recibe para sí mismo, necesariamente le produce una separación de la Vida de Vidas, debido a la separación. Y deja de estar adherido al Creador, ya que la adhesión se mide con la equivalencia de forma. Por lo tanto, no puede haber otorgamiento puro sin que se mezcle la recepción por parte de uno mismo.

Por eso, para que el hombre tenga fuerzas de otorgamiento, se necesita una segunda naturaleza, de modo que uno tenga la fuerza para alcanzar la equivalencia de forma. Dicho de otra manera, el Creador es el Otorgante y no recibe nada, pues Él no carece de nada.

Esto significa que también, cuando Él otorga, no se debe a una carencia, ya que solo si Él no tuviera a quién otorgar, sentiría esto como una carencia. En lugar de eso, debemos percibirlo como un juego. Es decir, que el hecho de que Él quiera otorgar, no significa que lo necesite, sino que todo es como una especie de juego.

Es parecido a lo que dijeron nuestros sabios respecto a la Matronita (reina): «Ella preguntó: “¿Qué hace el Creador después de crear el mundo?”». La respuesta fue: «Se sienta y juega con una ballena», pues está escrito: «...y el Leviatán (ballena) que Tú creaste para jugar con él» (Avodá Zará p. 3). El Leviatán hace referencia a la adhesión y a la conexión (tal como está escrito, «de acuerdo con cada espacio, con guirnaldas de flores»). Esto quiere decir que el propósito, que es la conexión del Creador con las criaturas, es solo un juego, y no una cuestión de deseo o necesidad.

La diferencia entre un juego y un deseo es que todo lo que proviene del deseo es una necesidad. Y si uno no obtiene lo que desea, tiene una carencia. En cambio, en un juego, aunque uno no obtenga ese algo, no se considera una carencia, tal como se dice: «no es tan grave que no haya obtenido lo que pensaba, porque no es tan importante». Esto se debe a que todo el deseo que tenía por ese algo, era solamente lúdico y no en serio.

Entonces, resulta que el propósito en su plenitud consiste en que su trabajo sea otorgamiento absoluto, y que no tenga deseo o anhelo de recibir placer a cambio de su trabajo. Y este es un grado elevado, pues es la conducta del Creador. Y se le llama «el día del Señor», porque «el día del Señor» se considera plenitud, como está escrito: «Oscurecerán las estrellas del alba; esperarán la Luz y no habrá». La Luz es considerada completitud.

Y cuando el hombre adquiere la segunda naturaleza, es decir, el deseo de otorgar que el Creador le da después de la primera naturaleza –el deseo de recibir–, ya está capacitado para trabajar para el Creador plenamente. Y esto se considera «el día del Señor».

Por eso, quien no haya sido recompensado con la segunda naturaleza y pueda servir al Creador en forma de otorgamiento, y espere ser agraciado con la cualidad de otorgar, esto es, cuando uno ya se ha esforzado y ha hecho todo lo que estaba a su alcance para ser recompensado con esta fuerza, entonces se considera que está aguardando el día del Señor, es decir, tener equivalencia de forma con el Creador. Y cuando llega el día del Señor, la persona se alegra maravillosamente. Se alegra de haber salido del dominio del deseo de recibir para sí mismo, que lo separaba del Creador. Ahora está adherido al Creador, y siente como si hubiera ascendido hasta la cima.

No obstante, ocurre lo contrario con aquel que trabaja solamente con la recepción para sí mismo. Se siente feliz solo mientras crea que obtendrá alguna retribución a cambio de su trabajo. Y en cuanto descubre que el deseo de recibir no obtendrá ninguna retribución por su trabajo, se vuelve triste y perezoso. Y a veces, llega a dudar sobre el comienzo y dice: «Yo no juré sobre esto».

Más aún, el día del Señor significa alcanzar la fuerza de otorgamiento. Si le dijeran que esta será su ganancia por dedicarse a la Torá y las Mitzvot (preceptos), diría: «Yo lo considero oscuridad, y no Luz», pues ese conocimiento lo conduce a la oscuridad.