13) “Y la vida de Sara fue”. ¿Qué es diferente aquí, de todas las demás mujeres en el mundo que la muerte de ella fue mencionada en la Torá y la muerte de ellas no fue mencionada en la Torá? Pero, está escrito, “Raquel murió”, “Y Miriam murió allí”.
14) No está escrito de ninguna de ellas tal como está escrito en el caso de Sara. “La vida de Sara fue de cien años, veinte años y siete años; estos fueron los años de la vida de Sara”. Pues a ninguna se le contaron los días y los años como a Sara. No se escribió una porción por separado para ninguna de ellas, como para Sara, debido a que ella es el grado del que todos los días y los años de una persona dependen, es decir de esos Mojin, que son la vida de Sara, aludidos en los números cien años y veinte años y siete años, que son lo que abarca la vida de la persona.
15) “La abundancia de la tierra”, es Nukva. “Está en todo”, es Yesod de Za, ya que los espíritus, las almas, y la abundancia del mundo se originan en Yesod. “Un rey para un campo”. El rey es el Creador. Él “es un rey para el campo”, cuando el campo está asentado apropiadamente. El Rey superior es ZA, cuando él se conecta al campo cuando éste es cultivado. “Un campo bendecido por el Señor”, es decir la Nukva, tal como está escrito, “Como la fragancia de un campo que el Señor ha bendecido”. Porque cuando es cultivado apropiadamente y corregido, el Rey superior, ZA, se conecta con él.
16) El Rey se refiere a la Divinidad, quien mora en la casa de una persona, para ser corregida allí cuando el hombre se casa y se une con su esposa para engendrar y dar frutos. Y la Divinidad hace surgir almas para morar en ella. Por eso es que ella se conecta a un campo que ha sido cultivado.
17) Un rey es una mujer, que teme al Señor, tal como está escrito, “Una mujer temerosa del Señor, ella será elogiada”, se refiere a la Divinidad. “Para un campo”, se refiere a una mujer extraña, Sitra Ajra, tal como está escrito, “Para protegerte de una mujer extraña”, debido a que hay un campo y hay un campo. Hay un campo en el que todas las bendiciones y las santidades moran en él, tal como está escrito, “Como la fragancia de un campo bendecido por el Señor”, que se refiere a la Divinidad. Y hay un campo en donde toda destrucción, impureza y exterminio, matanza y guerra moran en él, que se refiere a Sitra Ajra.
Y a veces, este rey, la Divinidad es sometido a ese campo de Sitra Ajra, tal como está escrito, “Ante tres cosas la tierra tiembla”, “Y una esclava que hereda a su ama”. El campo de Sitra Ajra heredará la Divinidad y entonces este rey, que es la Divinidad, su luz estará cubierta y oscurecida hasta que ella sea purificada y se conecte a ZA arriba.
18) Por eso es que hay un chivo al principio del mes, porque entonces se separa ese campo – Sitra Ajra – del Rey Santo, la Divinidad, y no moran las bendiciones en ese campo, Sitra Ajra. Pero cuando la Divinidad sirve a ese campo, el Sitra Ajra, está escrito, “Pues la encontró en el campo”, es decir, la Divinidad, “La joven comprometida gritó, pero no hubo quien la rescatara”, ya que “en el campo”, significa el Sitra Ajra.
19) Eva llegó al mundo y se aferró a la serpiente, que le inoculó veneno y le provocó la muerte al mundo y a su esposo. Sara llegó y descendió al lugar de Sitra Ajra, y ascendió, y los Klipot no se aferraron a ella, tal como está escrito, “Y Abram ascendió a Egipto, él y su esposa, y todo lo que era suyo”. Llegó Noé al mundo, y ¿qué está escrito? “Bebió del vino y se emborrachó y se descubrió”.
20) Y debido a que Abraham y Sara no se apegaron a Sitra Ajra, Sara fue recompensada con la vida superior, para ella, para su esposo, y para sus descendientes detrás de ella. Y está escrito, “Mirad la roca de la cual fuisteis extraídos”, es decir Abraham. Y está escrito, “La cantera de la cual fuisteis excavados”, es decir Sara. Por eso está escrito, “La vida de Sara fue” (en plural en hebreo), pues se hizo merecedora de todos, todos los años. Y no está escrito sobre todas las mujeres, pues no está escrito, “Y la vida de Eva fue”, y de igual forma de todas ellas, pues ella estaba adherida a la vida, por ende, la vida es de ella.