Médicos israelíes salvan la vida de un niño iraquí: respuesta de un cabalista

Médicos israelíes salvan la vida de un niño iraquí: respuesta de un cabalista

24 de ene. de 2022
Faruk, un niño de 14 años del norte de Irak estaba muriendo debido a una enfermedad cardíaca congénita, los médicos en Irak ya habían perdido la esperanza. Gracias a una Organización del Medio Oriente, que ayuda a niños a recibir tratamiento vital en Israel, pudo llegar a un hospital y los médicos le salvaron la vida. Al regresar a casa en Irak, su padre dijo: “Digo esto desde aquí, desde Irak a Israel. Beso los ojos de tus médicos, uno por uno. El pueblo israelí es una nación misericordiosa". Esas historias son realmente conmovedoras y plantean la pregunta: ¿por qué no podemos normalizar las relaciones entre estos dos países? Por un lado, esas historias tocan el corazón de muchos, por otro lado, no logran tocar el corazón de los líderes. En resumen, no debemos buscar en los líderes una solución positiva, sino buscar sintonizarnos en una conexión positiva. De lo contrario, podemos esperar que nuestro mundo vaya hacia un mal cada vez mayor. Necesitamos entender la naturaleza humana y la naturaleza del mundo. La única razón por la que estamos "atascados" en una tendencia negativa que va al empeoramiento de las relaciones entre personas, sociedades y naciones, se debe al pueblo de Israel. La pelota está en nuestra cancha: lo primero y más importante es lograr conexiones positivas entre nosotros. Es muy difícil porque acumulamos en nuestro interior todo el ego del mundo, toda su maldad. No obstante, debemos realizar una operación especial en el corazón del pueblo de Israel, invitar a la fuerza positiva que habita en la naturaleza a mejorar nuestras conexiones. Lo haremos al convertirnos en ejemplo para la humanidad de desear acercarnos y conectarnos positivamente. Es la única forma de salvarnos de problemas y dificultades. Somos odiados sólo en la medida en que nos odiamos entre nosotros. Las naciones del mundo no son malas. Como resultado de nuestras conexiones negativas, proyectamos nuestra maldad sobre ellas. Nosotros somos los que podemos traer la corrección, pues somos la nación que originalmente alcanzó "ama a tu prójimo como a ti mismo" y sólo necesitamos querer alcanzar ese estado nuevamente. Si buscáramos corregir nuestras relaciones mutuas, tendremos una miríada de respuestas positivas, una sería sentir a los musulmanes, no sólo como nuestros primos, sino como nuestros hermanos.