El rol del padre es enseñar a su hijo la sabiduría de vida, a conectarse con otros. Los niños aprenden mejor a través de ejemplos positivos. Los padres deben programar semanalmente reuniones familiares en las que todos comparten y se esfuerzan por llegar a un acuerdo. Esto crea un sentimiento común en el centro de la familia y como resultado, cada miembro de la familia tiene sentido de pertenencia a esta pequeña sociedad que le da un anclaje en la vida. Cada niño debe ser consciente de que la devoción a su familia, debe estar por encima de todo en la vida.