La naturaleza creó al humano bueno, pero nuestro deseo egoísta de dominar a los demás nos hace malos. Los que dominan a los demás, son fuertes y ricos, pero no tienen el apoyo del poder integral que se encuentra en la naturaleza. No sobrevivirán. En el mundo del mañana, la gente que sepa superar su ego, pensar en los demás y llevar a la sociedad hacia la unidad, será considerada fuerte. La característica del amor es la más importante para la supervivencia, porque vivimos en un mundo global e integral. La conexión con el poder general de la naturaleza depende de dar bondad a los demás. El que avanza de esta manera, se sentirá como el rey del mundo.