La vida es como una guerra constante para cada uno, dado que todos queremos beneficiarnos a expensas de otros. Una persona realmente buena es alguien que sabe cómo beneficiar a otros sin beneficio personal. Necesitamos un nuevo proceso educativo que describa el beneficio de cuidar a otros, de manera que todos se sientan motivados a hacer el bien a los demás. Debe ayudarnos a reconocer que nos espera una total oscuridad si no cambiamos nuestra naturaleza humana. Los más desarrollados disfrutarán al beneficiar a otros, porque sentirán que todos somos un solo cuerpo.