Un investigador llamado Yitzjak Carmeli descubrió una magnífica sinagoga en una villa remota en Tanzania. La gente de ahí vive en chozas de barro y afirma que sus antepasados vinieron de Yemen hace 150 años y, debido a la persecución, ocultaron su religión.
Cada pocos años escuchamos sobre alguna comunidad judía, remota en el mundo, en Vietnam, India o África, ¿qué dice la sabiduría de la Cabalá sobre las tribus perdidas? ¿y si las diez tribus reaparecerán y se fusionarán con los judíos de nuevo?
El cabalista, doctor Michael Laitman dice que para que esto suceda, los judíos debemos aprender primero a amarnos unos a otros. Ayudaría a aceptar a los demás en ese amor. El amor lo rompe todo, de tal manera que rompería los muros del corazón entre los demás y yo: el "yo" y el "ellos" se convertirán en "nosotros". En esta nueva conexión, comenzaríamos a sentir la aparición de la fuerza superior (el Creador), que es el amor verdadero. Con esa conexión, la nación atraerá a la fuerza superior y precisamente, gracias a esa fuerza, al Creador, existirá y logrará atraer al resto del mundo. No sólo a las diez tribus, sino que toda la humanidad será el pueblo de Dios como "una sola humanidad" y el amor conectará a todos.