Orphic, una niña de 14 años, que sufrió violencia y que fue rechazada y excluida en la escuela por muchos años, está ahora al frente de una Patrulla de boicot. Su misión es apoyar y fortalecer a los niños perjudicados por la exclusión social, los hace sentir que no están solos y que tienen un lugar legítimo en la sociedad.
Con estos esfuerzos, es importante entender que el arma más fuerte y la mayor fuerza contra el odio es el amor. El amor siempre ganará. Por eso, debemos promover una sociedad que apoye a todos, tanto a niños como a adultos. La acción heroica del jefe de una patrulla así, es convertirse en ejemplo notable de cómo debe ser una sociedad: cariñosa, solidaria y alentadora y simboliza lo que todos deberíamos aspirar a ser, es decir, un estado en el que nadie se sienta solo ni marginado.