Después de haber crecido en la casa del faraón, Moisés, quien representa la fuerza del amor, sale y ve cosas terribles. Los hijos de Israel y los egipcios representan diferentes enfoques ante la vida, el egoísmo puro en contraste con la conexión y el amor. Hoy, igual que antes, debemos abandonar la forma actual de vida y dirigirnos hacia un nuevo método.