La historia comienza con el rey Asuero, que simboliza el rey del mundo, al Creador y, la reina Vasti, que simboliza el mundo que no lo escucha a Él. Esto es, una falta de conexión es revelada entre el Creador y las criaturas y se debe corregir. La reina Esther es humilde y no arrogante, como Vasti. Y el rey quiere que el mundo se identifique con Él. Esther no revela que es judía porque el pueblo de Israel es odiado. Todos son arrogantes y representan la separación.