Faraón, el poder del ego, aún nos controla. En Israel hay una gran división entre la gente. La historia del éxodo de Egipto es más relevante hoy que nunca. Dejamos Egipto, logramos relaciones amorosas, pasamos por la destrucción y el exilio. Hoy tenemos que volver a salir del control del ego y después, atraer al mundo entero a la conexión y al amor. El Seder de Pesaj nos recuerda que en el pasado nuestro pueblo salió de Egipto, del ego y hoy, depende de nosotros dejar, otra vez, esta situación. Necesitamos un proceso general de educación social que nos ayude a sentir que somos una familia. El éxodo de Egipto es la historia de un proceso educativo, del desarrollo de la conciencia a través de los impulsos que nos mueven. Una familia significa que todos se relacionan con todos, como con sus hijos. Sólo la vida en un estado así, es vivir en el paraíso.