Al enseñar a la gente a estar mutuamente conectada, logramos igualdad y la habilidad de considerar a los otros. Todos estamos conectados en un sistema y cada individuo es como una rueda dentada, sin la cual el sistema no puede funcionar. La verdadera igualdad de derechos es dar oportunidades iguales a todos y otorgarles bondad. Nuestro problema es en educación.