Cualquier persona que diga que debemos ayudar a los refugiados es bienvenida a tenerlos en su casa. Aquí no ayudan las palabras. ¿Por qué sucede esto? Porque el mundo está tomando una nueva forma, sin fronteras; todo está involucrado y todo es redondo. Imagínese encontrar extraños su cocina; alguien durmiendo en su cama. ¡Es aterrador! No hay a donde correr. La crisis de refugiados en Europa no es una ola que pasará, sino que forma parte de una serie de golpes intencionales que nos obligarán a corregirnos. Los europeos sentirán que no pueden seguir así, a menos que cambien su actitud ante los demás. Entonces serán dignos de la corrección de la naturaleza humana y sentirán que el pueblo de Israel tienen el método de corrección. Cuando desarrollemos la capacidad de sentir que somos una familia, la vida en el mundo se convertirá en el paraíso.