En lugar de culpar, menospreciar o confrontar a los demás, necesitamos encontrar una manera de comunicarnos para que puedan recibirlo. Siempre queremos tener razón, pero al estar de acuerdo con una persona enojada, la desarmas de inmediato. Todas las peleas se pueden detener con un beso. Los niños también deben poder expresar sus emociones, incluyendo la ira. Es importante aceptar a los demás tal como son, sin querer cambiarlos. En lugar de tratar de cambiarlos, mi enfoque debe ser cambiarme a mí mismo.