Si no logramos cuidarnos unos a otros en nuestro tiempo, podemos esperar que, como humanidad, retrocedamos, en lugar de progresar, mientras vamos hacia el futuro.
Todo el progreso ha sido con fines de lucro. Si no hubiera sed de dinero, ¿seguiría habiendo desarrollo en medicina y cirugía? No se desarrollaría nada. Viviríamos en una sociedad primitiva.
Pero, en esta época, sentiremos una creciente conciencia de la necesidad de cuidado mutuo. Por el momento, sin embargo, el mundo moderno hace todo lo posible para ocultarlo, aunque sea crucial para su supervivencia.
Hoy, el ego humano -el deseo de disfrutar a costa de los demás- está creciendo inmensa y exponencialmente y no podemos oponernos a sus exigencias. Nuestro ego exagerado podría llevarnos a estados tan desastrosos como guerras nucleares o la naturaleza nos atrapará con catástrofes. Todo será para que logremos cambiar nuestra actitud hacia los demás, para que pensemos sólo en el beneficio de los demás, sin tener en cuenta el nuestro.
Al hacer ese importante cambio de actitud -ser más solidarios con los demás- veremos que se desvanece el oscuro panorama del mundo y se abre un nuevo mundo de armonía y paz.