El ARÍ (Rabí Isaac Luria) fue el primer cabalista que, gracias a la peculiaridad de su alma, comenzó a exponer la metodología de la Cabalá de una manera diferente. Poseía habilidades verdaderamente únicas, ya que su alma ya pertenecía al período del desarrollo final de las almas. El ARÍ creó el lenguaje de la Cabalá, determinó el enfoque y el orden de su estudio. De hecho, fue él quien estableció la Cabalá como la ciencia de comprender el universo