Los avances tecnológicos finalmente liberarán a la gente del mercado laboral. Como resultado, hombres y mujeres tendrán que redefinir sus roles, tanto en el hogar como en la sociedad en general. El hombre nuevo será más abierto, capaz de expresarse y dispuesto a conceder. Su identidad cambiará, de tener la imagen de macho a hacer avanzar espiritualmente a su familia y al mundo entero. La mujer ya no se sentirá atraída por hombres machistas, sino que apreciará su capacidad emocional, su calidez, comprensión y suavidad.