Oren Levi: Estados Unidos y otros países están boicoteando los próximos Juegos Olímpicos de Invierno en China, para llamar la atención sobre la violación de los derechos humanos. En el pasado, los deportes eran ajenos a la política. En la antigua Grecia, las guerras se detenían durante los Juegos Olímpicos ¿qué nos impide hoy dejar de lado nuestras disputas?
Cabalista Dr. Michael Laitman: No necesitamos estos juegos, porque se convirtieron en antagonismo entre países. Ya no son juegos de conexión. La competencia se convirtió en guerra. Un certamen deportivo puro se supone que eleva el espíritu humano. Muestra nuestros logros al desafiar los límites humanos y elevarnos por encima de ellos. Cuando nos emocionamos con ese tipo de juegos, nos acercan, porque no importa quién gane. Lo principal es mostrar al mundo lo grande que puede ser el hombre.
¿Qué tan grande puede ser el hombre? Internamente, como Dios, es decir, es ilimitado y puede crecer hasta ser como Dios. Ser como el Creador es abrazar a todos, porque eso es lo que hace el Creador. Ese es realmente el mayor título olímpico.