Congreso "Cabalá Laam" - "Descubriendo la vida en la decena"
Lección 4: La plegaria de muchos
1. Likutei Halajot, Reglas de la sinagoga
Lo principal en la elevación del alma y su completitud es que todas las almas se incluyen y se convierten en una, porque entonces se elevan a la Kedushá (Santidad), pues la Kedushá es una. Por lo tanto, la plegaria, que es el alma, principalmente depende de la unión de las almas,. Por esto, lo principal en la plegaria está en el público y no en el individuo, que no esté cada uno separado por sí mismo lo cual es lo contrario a la Kedushá.
2. Baal HaSulam, Pri Jajam sobre la Torá, No es momento de juntar el rebaño
“Y este es el asunto del rezo en público, ya que no debe el individuo salir de la colectividad y pedir para sí ni siquiera causar contento a su Hacedor, solo para la colectividad entera. Porque quien sale del colectivo para pedir por su propia alma en particular, no construye sino que por el contrario, provoca destrucción a su alma [...]
Como está escrito “Todo aquel que se enorgullece” etc. porque no se puede retirar del público y ser una excepción, sin una vestimenta de orgullo, y pobre de aquel que provoca destrucción a su alma.
3. Rabash. Art. 217. Escapa, amado mío
cuando uno despierta misericordia sobre sí, está en realidad ocupándose de recibir para sí mismo. Y cuanto más reza, no solo que no está preparando los Kelim de equivalencia, sino que por el contrario, se tejen dentro de él chispas de recepción.
Resulta que va en dirección contraria, o sea que tiene que preparar Kelim de otorgamiento, pero preparó Kelim de recepción. Y “aquel que se adhiere a Sus atributos” es precisamente “sé misericordioso en la medida que Él es misericordioso”. Por lo tanto cuando reza por el conjunto, resulta que a través de esa plegaria se está involucrando en el otorgamiento. Y cuanto más reza, en la misma medida teje Kelim de otorgamiento, que puede revelarse allí la Luz de otorgamiento.
4. Noam Elimelej, Likutei Shoshana
Uno tiene que rezar siempre por su amigo, pues para sí mismo no puede hacer tanto, ya que el prisionero no puede librarse a sí mismo de la cárcel. Pero para su amigo, recibe pronta respuesta y cada uno debe rezar por su amigo y así cada uno actúa para el deseo del otro hasta que todos son respondidos.
5. Rabash, Art. 15 (1986) “La plegaria de muchos”
Si uno tiene fuerza para pedir una plegaria así, seguramente tendrá una verdadera prueba si está de acuerdo con una plegaria así. Pero si sabe que lo que dice es solo de la boca para afuera, ¿qué puede hacer al ver que el cuerpo no está de acuerdo con una plegaria así, de tener realmente un otorgamiento limpio sin mezclas por parte de la recepción…? Existe solo un conocido consejo, esto es orar al Creador para creer por encima de la razón que el Creador le ayuda a uno y a todo el conjunto.
6. Rabash, Art. 15 (1986) “La plegaria de muchos”
Si hay algunas pocas personas en la colectividad que pueden alcanzar el objetivo de adhesión con el Creador, y esto causará mayor contento a Dios del que le causaría si uno mismo hubiera alcanzado el acercamiento a Dios, entonces renuncia a sí mismo y por el contrario, desea que el Creador les ayude a ellos porque esto causará mayor contento arriba que su propio trabajo. Por este motivo, la persona reza por el colectivo, para que el Creador ayude a todos. Y también que le dé la sensación de satisfacción por poder otorgar al Creador, de causarle contento. Debido a que todo debe tener un despertar desde abajo, uno mismo aporta el despertar desde abajo y los demás reciben el despertar de Arriba, es decir aquellos que el Creador sabe que por ellos habrá mayor beneficio para el Creador.
7. Rabash, Art. 5 (1991), “Qué es que los buenos actos de los justos son las generaciones, en el trabajo”
Nosotros pedimos que el Creador nos dé la fuerza, que podamos hacer todos nuestros actos para Ti, es decir, a favor del Creador. Si no, es decir si Tú no nos ayudas, entonces todos nuestros actos serán únicamente para nuestro beneficio. Este es el significado de “si no”, o sea, si no nos ayudas, todos nuestros actos serán solo para nosotros, para nuestro propio beneficio, pues no tenemos la fuerza para sobreponernos a nuestro deseo de recibir. Por eso ayúdanos, para que podamos trabajar para ti. Por esto Tú debes ayudarnos. Esto se llama “Haz para ti”, es decir que Tú hagas este acto, que nos des la fuerza del deseo de otorgar. De lo contrario, es decir, si no, estamos perdidos. Es decir que permaneceremos en el deseo de recibir en nuestro propio beneficio.
8. Baal HaSulam, Carta Nº 52
"Mientras ellos hablan, yo escucharé", lo que significa que la medida de la escucha del Creador depende precisamente de la medida de la añoranza que aparece durante el rezo de la oración. Cuando uno siente una añoranza excesiva, debe saber en ese momento que el Creador lo está escuchando atentamente.
Evidentemente, cuando sabe esto, derrama su corazón aún más fuerte, porque no hay mayor privilegio que el Rey del mundo esté atento a él. Esto es bastante similar a lo que dijeron nuestros sabios: "El Creador anhela la plegaria de los justos", ya que el deseo del Creador de que una persona se acerque a Él despierta un gran poder y añoranza en la persona para anhelar al Creador, porque "Como en el agua del rostro al rostro, así el corazón del hombre al hombre".
De ello se desprende que el rezo de la oración y la escucha de la misma van de la mano hasta que se acumulan en la medida completa y lo adquiere todo.