Lo más importante en el hombre son sus deseos. La razón y el pensamiento existen solo como un instrumento para realizar estos deseos. Esta es toda la evolución del hombre: nuestro cerebro se ha vuelto más complejo y la mente humana ha superado a todos los demás seres vivos porque nuestros deseos han crecido a proporciones inmensas. Aquí está el secreto para la educación de un niño inteligente y desarrollado: es necesario evocar grandes deseos en él, no malcriar, es decir, no llenar sus deseos aún no cumplidos, sino dar al niño la oportunidad de hacer esfuerzos y buscar la manera de realizar lo deseado. Esta es la única manera de desarrollar el cerebro de un niño. ¿Cómo podemos mejorar los deseos? Es necesario concentrar todos nuestros pensamientos en él, prestando cada vez más atención a este deseo, hasta que se vuelva predominante, obsesivo. Entonces la persona comenzará a pensar solo en cómo implementarlo. Es decir, los pensamientos son necesarios no solo para la realización del deseo, sino también para ordenarlos, elegir entre ellos los más necesarios, fortalecerlos y darles la oportunidad de llenarlos.