"No hay nada más que Él" es un principio fundamental en la Cabalá. Significa que solo hay un poder, un propósito, un camino y no hay nada más. Es decir, una única fuente. Y todo lo que una persona piensa que existe aparte de esta fuente, es la misma. Esta característica aparentemente diversa se le otorga a una persona como una especie de descentramiento, con el propósito de que él mismo pueda reunir estas líneas dispares en un solo objetivo. Entonces una persona nuevamente comienza a sentir que no hay nadie más que el Creador. Y todas estas desviaciones de "Uno, Único, Únicamente" se nos dan solo para que una y otra vez nos esforcemos por afirmar este concepto y así unirnos con Él. Este es el propósito del desarrollo del hombre: llevarlo a la unidad con el Creador.