En lo espiritual, el pensamiento es una acción, una fuerza que afecta a toda la materia, a todos los niveles de la naturaleza, por tanto el pensamiento crea la realidad. Sobre ésto se dice: “En el principio era la palabra”. El origen de nuestro Universo se produjo a través de un descenso sucesivo de niveles espirituales, tras el cual se formaron partículas elementales, que comenzaron a reunirse según sus leyes “mentales” en el nivel inanimado. Luego, bajo la influencia del mismo pensamiento, eterno, empujando hacia una fusión perfecta, la materia alcanzó un estado en el que surgieron combinaciones de acciones físicas, psicológicas y mentales. Es decir, surgió un estado al que llamamos mente.