Serie de lecciones sobre el tema: Rashbi - undefined

08 November 2009 - 08 August 2010

Lección 23May 30, 2010

Zóhar. Prefacio al Libro del Zóhar. El conductor de burros, págs. 97-111

Lección 23|May 30, 2010
El proceso de crecimiento espiritual de una persona se lleva a cabo gradualmente, paso a paso, desde nuestro mundo hasta el Mundo del Infinito. Todas las personas en nuestro mundo son inicialmente iguales debido a su naturaleza egoísta. Cada uno quiere dar y recibir para su propio beneficio. Dar para uno mismo es una forma de egoísmo más sofisticada que recibir, ya que confunde a la persona: se siente como si estuviera dando desinteresadamente, sin sospechar que en realidad está satisfaciendo su propio egoísmo. Al ingresar a un grupo cabalístico, comenzamos a realizar acciones de otorgamiento, entendiendo claramente que lo hacemos para nuestro propio beneficio. Este trabajo nos lleva a darnos cuenta de nuestra verdadera naturaleza, que nosotros mismos no podemos cambiar: las acciones altruistas externas siguen siendo, en esencia, egoístas. Es en este punto cuando surge en nosotros un fuerte deseo de cambiar nuestra intención. Dar para recibir en un grupo cabalístico es un estado transitorio, durante el cual la Luz Superior transforma nuestra esencia de egoísta a altruista. Ahora estamos preparados para pasar a las acciones de otorgamiento por el otorgamiento, lo cual ya es un nivel espiritual, la cualidad de Biná. Al alcanzar la intención de otorgar, podemos pedir también el siguiente nivel: recibir para otorgar. En este caso solo cambia la acción, pero la intención sigue siendo la misma. Trabajando con dedicación, no nos sentiremos cansados. La conexión con el Creador nos proporciona una poderosa carga de energía y al realizar las acciones espirituales correctas, recibimos una gran fuerza y placer. Al pasar por las etapas de elevación espiritual, nos integramos para siempre en el flujo eterno de energía, información y plenitud.