¿Qué es el avance? Es alcanzar el grado del Creador, y no en vano se le llama revelación. No debemos limitarnos a recibir una impresión de Su grado, ni a disfrutar de él, sino que debemos descubrirlo y revelarlo gradualmente hasta alcanzar plenamente Su estado.
El camino para el avance no es el del sufrimiento. El sufrimiento se presenta en aquellos estados en los que todavía no deseo avanzar, no he encontrado la fuerza para seguir adelante y no me he dado cuenta de que el grupo es el único lugar en el que tengo libre albedrío para avanzar correctamente. Por lo tanto, permanezco en el sufrimiento.
Estos sufrimientos se acumulan gradualmente hasta que me obligan a buscar una salida. Y, cuando busco, encuentro este camino. Entonces, acepto entrar en un grupo que me obligará a avanzar, y estoy incluso dispuesto a pagar por ello, porque de lo contrario volveré a sentir sufrimiento.
Este proceso continúa hasta que empiezo a comprender que el problema no es el sufrimiento en sí mismo. Cuando deseo tener mi propia aspiración interior, esto se convertirá en mi sufrimiento, en lugar del sufrimiento animal por los golpes recibidos. Por consiguiente, trabajaré para transformar el grupo de modo que garantice mi avance, no por miedo a los golpes, sino porque la meta es grandiosa.
En otras palabras, yo no puedo avanzar por medio del sufrimiento. El sufrimiento se me da solo para obligarme a cambiar mi estado, si es que no soy capaz de hacerlo por mi cuenta. Y, a partir de ese momento, puedo comenzar a pensar, examinar e invertir mis esfuerzos en el grupo para que este me despierte. Entonces, yo mismo sustituyo la cualidad del sufrimiento y asciendo de grado en grado. Si no hago esto, el sufrimiento llega como por sí solo. Esa es la única diferencia.
Por lo tanto, el libre albedrío reside en elegir el grupo, en elegir la fuerza que me revelará cómo debo cambiar, en lugar de recibir golpes.
O bien los golpes me obligarán a cambiar, o lo hará el grupo. A través del grupo, esto ocurre más rápido, con más éxito y sin sufrimiento. Baal HaSulam explica que en este caso ganamos por partida doble: acorto el tiempo y, al esforzarme en cada estado por asemejarme al Creador, ya siento que estoy en cierta conexión con Él, que soy similar a Él.
En cada estado, estoy en cierta medida en la corrección final. Pero esto es solo si el grupo me brinda la consciencia de la necesidad de avanzar hacia el alcance del estado del Creador. Si no me brinda esto, permanezco en el sufrimiento y nunca sabré por mí mismo cómo salir de él o cómo cambiarme a mí mismo.
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Cada vez que desee utilizar al grupo para avanzar, descubriré en él posibilidades y fuerzas, así como mi disposición para que reciban mi otorgamiento y para que me den a cambio la grandeza del Creador. Entonces, el estado que yo sienta se asemejará, en cierta medida, a la corrección final. El grupo me dará un «despertar desde Arriba», un despertar que viene de fuera de mí, y del que carezco.
Todo el trabajo consiste en aclarar las cosas
Pregunta:
¿Cómo puedes comprobar cuánto has avanzado después de una lección?
Respuesta:
Lo principal es aclarar: ¿Qué es lo que quiero: por mi propio bien o por el bien del otorgamiento? ¿Tengo una conexión con mis amigos en esto? ¿Los necesito o no? ¿Actúo desde mi deseo egoísta o desde la intención de otorgar, desde el lado del Creador o de la creación, por encima de mi egoísmo o dentro de él? Todo avance se basa en ese autoanálisis.
Puede ser que, después de una buena lección, estas aclaraciones me revelen mi mal estado, pero serán más precisas, y eso significa que estoy avanzando.
Cada día debería traer un resultado sencillo: mañana o para la próxima lección, debo venir con un deseo más clarificado.
No importa si tengo un deseo o no; se me da desde Arriba. La cuestión es si este estado se vuelve más claro.
Es posible que la aclaración me lleve a un callejón sin salida donde todo se vuelve confuso, como envuelto en una niebla. Pero esto también significa mayor claridad y una aclaración más precisa.
La Luz que me llega durante la lección me proporciona discernimientos; no importa si son positivos o negativos. Me permite hacer un análisis más preciso para evaluarme a mí mismo, mi estado en relación con el Creador y la meta en todas las direcciones.
La luz afecta el deseo; cuando lo ilumina, me permite ver más en él.
Incluso si de repente dejo de distinguir nada y me invade una confusión total, una niebla como nunca antes había experimentado, también se le llama ver más. Estos son también grados de comprensión.
Grados de comprensión La fuerza principal del egoísmo es derrotada gradualmente a lo largo de todos los grados