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Baruj Shalom HaLevi Ashlag (Rabash)

Carta 39

6 de marzo de 1958, Mánchester

Hola y todo lo mejor para mi amigo,

Recibí diez libras esterlinas por Purim, que es medio Shékel. Veinte Guerá (moneda) es un Shékel, y la mitad es diez. Está escrito en el sagrado Zóhar que medio Shékel se llama diez, que es una piedra con la cual sopesar la donación al Señor (Ki Tisá, artículo 4).

Deberíamos interpretar las palabras del santo Zóhar. Medio Shékel significa que cuando una persona comienza a sopesar en su razón cómo regresar al Creador, cuando sabe que tiene muchas iniquidades y transgresiones, el sagrado Zóhar dice acerca de esto que la persona debe saber que siempre se le considera mitad y mitad. Es decir, él es mitad méritos y mitad iniquidades, y siempre puede elegir sentenciar a una escala de mérito. Es como dijeron nuestros sabios: «Uno siempre debe verse a sí mismo como mitad culpable y mitad inocente. Si él ha realizado una Mitzvá (precepto), feliz es él porque se ha sentenciado a sí mismo y al mundo entero a una escala de mérito», etc.

Deberíamos interpretar la razón como nuestros sabios dijeron: «El que es mayor que su amigo, su propio instinto es mayor que él». Esto es así porque si no se le diera una mayor inclinación al mal, él ya no tendría elección, dado que si el bien es mayor que el mal, entonces, no tendría elección, ya que la elección es, precisamente, cuando ambos son iguales y la persona decide.

Con eso entenderás lo que nuestros sabios dijeron: «En el futuro venidero, el Creador trae la inclinación al mal y la sacrifica ante los justos y ante los malvados. Para los justos, parece una montaña alta. Para los malvados, les parece una hebra de cabello». Debemos entender quién tiene razón, es decir, cuál es la medida de la inclinación al mal.

Sin embargo, como he explicado, los malvados tienen pocos méritos, por lo que su inclinación al mal no es tan grande, sino solo como una hebra de cabello. Esto es así porque para que sea mitad y mitad, cuando hay poco bien, debe haber poco mal. Pero los justos tienen muchos méritos, por lo que su inclinación al mal también debe ser grande. Por lo tanto, para los justos, la inclinación al mal es una montaña alta.

Con eso entenderás las preguntas de la gente sobre el versículo: «Ven al Faraón porque Yo endurecí su corazón». ¿Esto significa que el Creador le negó la elección endureciendo su corazón? Según lo que he explicado, resulta lo contrario. Por medio de que el Creador endurece su corazón, puede elegir una vez más, porque cuando el Faraón dijo: «El Señor es el justo, y yo y mi pueblo somos los malvados», significa que ya ha sentenciado a una escala de mérito y él es completamente bueno y no tiene nada más que hacer. Por esta razón, de acuerdo con su bien, el Creador se vio obligado a agrandar la inclinación al mal, como nuestros sabios dijeron: «Todo aquel que es mayor que su amigo, su propio instinto es mayor que él». Por lo tanto, cuando el Creador endureció su corazón, tiene otra vez la posibilidad de elegir.

Que el Señor nos conceda dos porciones: salud y salvaciones.

De tu amigo que te desea lo mejor a ti y a tu familia.

Baruj Shalom HaLevi Ashlag