Salmo 1
Salmo 2
Salmo 3
Salmo 4
Salmo 5
Salmo 6
Salmo 7
Salmo 8
Salmo 9
Salmo 10
Salmo 11
Salmo 12
Salmo 13
Salmo 14
Salmo 15
Salmo 16
Salmo 17
Salmo 18
Salmo 19
Salmo 20
Salmo 21
Salmo 22
Salmo 23
Salmo 24
Salmo 25
Salmo 26
Salmo 27
Salmo 28
Salmo 29
Salmo 30
Salmo 31
Salmo 32
Salmo 33
Salmo 34
Salmo 35
Salmo 36
Salmo 37
Salmo 38
Salmo 39
Salmo 40
Salmo 41
Salmo 42
Salmo 43
Salmo 44
Salmo 45
Salmo 46
Salmo 47
Salmo 48
Salmo 49
Salmo 50
Salmo 51
Salmo 52
Salmo 53
Salmo 54
Salmo 55
Salmo 56
Salmo 57
Salmo 58
Salmo 59
Salmo 60
Salmo 61
Salmo 62
Salmo 63
Salmo 64
Salmo 65
Salmo 66
Salmo 67
Salmo 68
Salmo 69
Salmo 70
Salmo 71
Salmo 72
Salmo 73
Salmo 74
Salmo 75
Salmo 76
Salmo 77
Salmo 78
Salmo 79
Salmo 80
Salmo 81
Salmo 82
Salmo 83
Salmo 84
Salmo 85
Salmo 86
Salmo 87
Salmo 88
Salmo 89
Salmo 90
Salmo 91
Salmo 92
Salmo 93
Salmo 94
Salmo 95
Salmo 96
Salmo 97
Salmo 98
Salmo 99
Salmo 100
Salmo 101
Salmo 102
Salmo 103
Salmo 104
Salmo 105
Salmo 106
Salmo 107
Salmo 108
Salmo 109
Salmo 110
Salmo 111
Salmo 112
Salmo 113
Salmo 114
Salmo 115
Salmo 116
Salmo 117
Salmo 118
Salmo 119
Salmo 120
Salmo 121
Salmo 122
Salmo 123
Salmo 124
Salmo 125
Salmo 126
Salmo 127
Salmo 128
Salmo 129
Salmo 130
Salmo 131
Salmo 132
Salmo 133
Salmo 134
Salmo 135
Salmo 136
Salmo 137
Salmo 138
Salmo 139
Salmo 140
Salmo 141
Salmo 142
Salmo 143
Salmo 144
Salmo 145
Salmo 146
Salmo 147
Salmo 148
Salmo 149
Salmo 150
Bibliotecachevron_right
Varios/Salmos
chevron_right
Salmo 71
 

Salmo 71

1. En Ti, Creador, he confiado; que no sea yo avergonzado jamás.

2. En Tu rectitud líbrame y rescátame; inclina Tu oído hacia mí y sálvame.

3. Sé para mí una roca de refugio, a la que pueda recurrir siempre. Diste orden para que fuese salvado, porque mi roca y mi fortaleza eres Tú.

4. ¡Dios mío, rescátame de la mano del malvado, de la palma del injusto y del cruel!

5. Porque Tú eres mi esperanza mi Señor, Creador, mi seguridad desde mi juventud.

6. En Ti me he apoyado desde el vientre; de las entrañas de mi madre fuiste Tú quien me sacó; para Ti es mi alabanza siempre.

7. Un asombro he sido para muchos, pero Tú eras mi poderoso refugio.

8. Llénese mi boca con Tu alabanza, todo el día con Tu gloria.

9. No me deseches en la vejez; cuando mi fuerza flaquee, no me abandones.

10. Porque mis enemigos dicen de mí, y quienes acosan mi alma conspiraron juntos

11. diciendo: «Dios lo ha abandonado. Perseguidlo y prendedlo, pues no hay quien lo libre».

12. ¡Oh Dios! ¡No Te alejes de mí! ¡Dios mío! ¡Apresúrate en mi ayuda!

13. Sean avergonzados y consumidos los adversarios de mi alma; sean envueltos de humillación e ignominia los que procuran mi mal.

14. Pero yo, siempre tendré esperanza; y añadiré sobre todas Tus alabanzas.

15. Mi boca contará Tu rectitud todo el día, y Tu salvación, aunque yo no conozca su cifra.

16. Vendré con Tus actos poderosos Señor, oh Creador; mencionaré Tu rectitud, la Tuya solamente.

17. Dios, Tú me has enseñado desde mi juventud, y hasta este día declaro Tus maravillas.

18. Y hasta en la vejez y las canas, oh Dios, no me desampares, hasta que yo haya declarado Tu poderío a la generación, a todos los que vendrán Tu fuerza.

19. Y Tu rectitud, Dios, es hasta las alturas, porque has hecho grandes cosas. Dios, ¿quién como Tú?

20. Tú, que me hiciste ver muchas y graves aflicciones, volverás a darme vida; desde las profundidades de la tierra de nuevo me levantarás.

21. Aumentarás mi grandeza; Te volverás y me consolarás.

22. También yo Te agradeceré con instrumento de arpa, por Tu verdad, Dios mío. Cantaré alabanzas con lira, Santo de Israel.

23. Voces de júbilo darán mis labios cuando Te cante alabanzas, y también mi alma, a la que Tú redimiste.

24. También mi lengua pronunciará Tu rectitud todo el día, porque fueron avergonzados y humillados quienes procuraban mi mal.