Baruj Shalom HaLevi Ashlag (Rabash)
11 de junio de 1962, Amberes
A mi amigo.
Me retrasé respondiendo las cartas que recibí de los amigos, ya que el correo que recibo no funciona correctamente porque me muevo de un lugar a otro, así que cuando las cartas me llegan ya me encuentro en otro lugar, en otro país. Recibí tu carta recién la semana pasada. Dado que fue antes de la festividad de Shavuot, no tuve tiempo de responderte. También recibí una carta de ... la semana pasada, y le respondí muy brevemente.
Con respecto a tu pregunta de una explicación sobre el artículo, «Cualquiera que esté más contento con su Dáat (conocimiento) que con su Jojmá (sabiduría), es una buena señal para él».
Debemos entender el significado de las señales. Se sabe que uno siempre debe saber y ponerse a prueba si va por el camino de la verdad, que es el camino directo hacia la meta para la cual el hombre fue creado. Por lo tanto, nos dieron señales para saber la verdad.
En la manera del Sod (Secreto), Dáat (conocimiento) es la línea media, pero ahora no deseo interpretar esto. En la ética, Dáat significa fe en el Creador. Esto es así porque en todos los libros se hace referencia a Dáat como «Dvekut (adhesión) con el Creador», y Dvekut es específicamente a través de la fe.
Este es el significado de «Cualquiera que esté más contento con su Dáat que con su Jojmá». Esto significa que la Jojmá que ha obtenido no disminuye la fe. Esto se llama ser feliz con su Dáat. Pero si la Jojmá que ha obtenido cancela la fe, es decir, a Dáat, entonces no está más contento con su Dáat que con su Jojmá porque su Jojmá quiere cancelar su Dáat, y esta es una buena señal de que está caminando por el camino de la verdad.
También debemos entender lo que nuestros sabios dijeron: «Uno que se asienta con su vino tiene el Dáat (conocimiento) de su amo», «entra el vino, sale el secreto».
El sagrado Zóhar interpreta el versículo: «Coman amigos, beban y emborráchense, amados». Interpreta que la bebida se refiere a Jojmá. En consecuencia, deberíamos decir: «Aquel que se asienta con su vino», es decir, a través de la Jojmá que ha obtenido, permanece establecido con fe, tiene Dáat de su amo. Esto muestra que él tiene Dvekut con el Creador, considerado que tiene Dáat de su amo.
De esta manera, debemos interpretar: «Cualquiera que esté más contento con su Dáat (conocimiento) que con su instinto, es una buena señal para él. Y alguien que no está más contento con su Dáat que con su instinto, es una mala señal para él». Ya que es habitual que el instinto interfiera, por eso el hombre no está satisfecho con el instinto. Más bien, específicamente cuando la fuerza del instinto se agota, entonces uno se contenta. De ello resulta que, puede avanzar en el trabajo del Creador precisamente cuando no siente placeres tan grandes en las cosas corporales.
Es decir, uno puede dedicarse a la Torá y las Mitzvot precisamente donde no puede obtener grandes placeres. En ese momento, está dispuesto a dedicar su tiempo y esfuerzo a las necesidades sublimes. Pero cuando el instinto le hace comprender que recibirá grandes placeres en la corporalidad, uno no puede someter su instinto porque el hombre puede trabajar donde hay grandes ganancias, y la pequeña ganancia es rechazada ante la gran ganancia. Resulta que el trabajo es como el comercio.
Todo esto se refiere a cuando uno asume el trabajo por una recompensa. En ese momento, el instinto puede argumentar que puede beneficiarse más en la corporalidad. Resulta que está disgustado porque está bajo el control del instinto. Esta es una mala señal para él, lo que significa que es una señal de que no está caminando por el camino de la verdad.
Pero si el motivo de su dedicación a la Torá y las Mitzvot es ser «como un buey al yugo y como un burro a la carga», es decir que su base es la fe por encima de la razón, y debido a «Él dijo, y se hizo Su voluntad» (No estoy elaborando esto porque he hablado muchas veces sobre esto), el instinto no tiene argumentos en su contra de que debería detener su trabajo.
Y responde a todo lo que el instinto argumenta con: «Ahora me has dado espacio para trabajar por encima de la mente y la razón». Es decir, si el instinto no hubiera argumentado en su contra argumentos intelectuales, no habría tenido nada con lo que ir en contra de su intelecto. De ello resulta que, está más contento con su Dáat que con su instinto, y esta es una buena señal para él, una señal de que está caminando por el camino de la verdad.
Que el Creador nos ayude a caminar por el camino de la verdad.
Baruj Shalom HaLevi,
Hijo de Baal HaSulam