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Carta 19
 

Yehudá Leib HaLevi Ashlag (Baal HaSulam)

Carta 19

Con la ayuda del Creador, Víspera de Rosh Hashaná de 1926, Londres, que Dios nos proteja

Estimado amigo del alma y alumno de mi maestro y rabino… y todos los amigos que Dios esté sobre ellos.

He recibido todas tus cartas, y son agradables ante el Señor Todopoderoso. Pero «Conoce al Dios de tu padre y trabaja para Él». Conoce significa conciencia, porque el Néfesh (alma) sin Dáat (conocimiento) no es bueno, es decir, el que anhela y añora trabajar para el Creador, porque tiene un alma, pero no conoce a Su Señor entonces no es bueno.

Y a pesar de que tiene un alma, no está listo por sí mismo a conocer al Creador, hasta que le llegue un «espíritu» desde lo alto, pero está obligado a oír las palabras de los sabios, y creer en ellos por completo.

Y ya fue escrito: «El bien y la bondad me perseguirán todos los días de mi vida». Lo que según el Baal Shem Tov esto significa: «El Creador es tu sombra». Tal como la sombra que se mueve tras los desplazamientos de la persona, y todas sus tendencias son de acuerdo a las tendencias de la persona, así también es cada persona con respecto al Creador, lo que significa que al despertarse el amor por el Creador, la persona entenderá que el Creador es quien se ha despertado con gran añoranza hacia él. Y esa es la intención de Rabí Akiva al decir «Bienaventurados Israel ante quien ustedes se purifican, y quién es el que los purifica».

Por eso cuando la persona comienza a acercarse, se le da un alma del lado de Ofanim (ciclos), es decir, que el Creador se despierta ante él cada vez que hay una oportunidad por parte de la persona, con anhelo y añoranza, para adherirse a la persona. Y eso es lo que nos cuenta el poeta: «El bien y la bondad me perseguirán todos los días de mi vida», ya que el Rey David, es la generalidad del Néfesh de todo Israel, y por ello siempre anhelaba y deseaba y ansiaba a la adhesión verdadera con el Creador.

Pero hay que conocer dentro de su alma que el Creador, lo persigue, en la misma medida, en que la persona persigue al Creador. Y tiene prohibido olvidar esto -Dios nos libre- también en los momentos de mayores añoranzas, al recordar que el Creador, lo extraña y persigue para adherirse a él con gran anhelo tanto como él mismo, y se encuentra que siempre está anhelando y añorando, y va de victoria en victoria, en un Zivug (cópula) que no cesa, que es el fin de la perfección de la fuerza del alma, hasta que llega a la Teshuvá (arrepentimiento) desde el amor. Es decir, volverá la Vav con respecto a la «Hey», que es la unificación del Creador y la Shejiná.

Pero el alma sin conocimiento, y reconocer a Su Señor, es un gran descenso, luego que aumenta la añoranza hasta un cierto nivel. Porque le parece que el Creador lo detesta, y es una vergüenza y desgracia, que no solo que no completa su anhelo y pasión, hasta llegar al amor eterno, se encuentra aún bajo el discernimiento «La queja separa del Aluf (campeón)», porque le parece que solo él es el que desea y anhela y añora al Creador, y no cree en nuestros sabios, que realmente en la misma medida el Creador también desea y anhela y añora a la persona.

Y qué podemos hacer para ayudar a aquellos que aún no han establecido en sus corazones la fe en los sabios. Y desde mi carne veré a mi Dios, porque ya les he demostrado varias veces, que todo tipo de conductas del mundo, son las letras que la persona debe copiar, en su lugar verdadero en la espiritualidad, porque la espiritualidad no tiene letras.

Pero, en el secreto de la ruptura de las vasijas, se copiaron todas las letras, para las conductas de las criaturas corporales, y cuando uno se completa y llega a su raíz, uno mismo debe recolectar las letras una por una, y llevarlas hasta su raíz sagrada, el cual es el secreto de «se sentencia a sí mismo y al mundo entero a una balanza de méritos». Y el asunto de la unificación del Creador y la Shejiná, que la persona provoca al completar toda la cantidad de esfuerzo en anhelo y añoranza, es muy parecido, realmente, a la cópula inferior, que sucede al nacer un cuerpo material, que también tiene una causa anterior necesariamente, es decir, la dureza, esto significa, la medida conocida de anhelo y añoranza, que se llama dureza en el lenguaje corporal, que entonces también su semilla será bendecida, como cuando dispara una flecha, en Néfesh, Shaná, Olam (Alma, Año, Mundo), y ese es el secreto de la Teshuvá (arrepentimiento), en ese mismo tiempo y el mismo lugar y la misma mujer. Porque la «Hey» inferior incluye Néfesh, Shaná y Olam. Néfesh es la medida de anhelo y añoranza. Y «Shaná» significa los tiempos de la estimulación cambiante, porque el coito completo lleva la medida completa para restaurar la gloria pasada, es decir, como estaban en Dvekut con su raíz antes de separarse en el mundo corpóreo. Sin embargo, uno no puede estar listo para este sublime Zivug, llamado «coito completo», de una sola vez. Más bien, «Solo el bien y la bondad me perseguirán», etc.

Por lo tanto, hace el estímulo, que es el comienzo del coito, es el significado de «un justo que está mal». El Creador no desea su Dvekut, por lo que no saborea el amor en el anhelo y la añoranza que necesita «la misma cosa» y «el mismo lugar». Así, uno se encuentra en un estado de aflicción, que es un Nega (aflicción- נגע) que está destinado a ser dulcificado en Oneg (deleite -ענג).

Sin embargo, «el tiempo hará lo que la mente no hace». El Creador cuenta todos los estímulos y los conecta en la medida completa, que es la medida de dureza para el día previsto. Esto es lo que el poeta quiere decir con «Despertar y sonar para cortar cualquier grito». Tekiá (soplar -de un cuerno-) es la terminación del coito, como se dice: «pegado en la mujer de su hermano», que es el Zivug del Creador y Su Shejiná (Divinidad) de arriba hacia abajo antes que el alma esté vestida de encarnaciones de este mundo.

Después, cuando uno se prepara para regresar a su raíz, no induce el Zivug completo de una sola vez, sino realiza estímulos, que es el grado de Néfesh, por medio de ciclos, persiguiendo a la sagrada Shejiná con todas sus fuerzas, temblando y sudando, hasta que giran alrededor de este polo todo el día y toda la noche, siempre incesantemente.

Es como escriben los libros sobre los ciclos. Mientras el alma de uno se completa en los grados de Néfesh, se acerca cada vez más, y así crecen su anhelo y su pena, ya que la fuerte pasión insatisfecha deja tras de sí una gran aflicción según la medida de su pasión.

Este es el significado de Truá «sonido». El poeta nos enseña y dice: «Despierta», es decir, induces estímulos en la sagrada Shejiná. «Sonido», porque provocas una gran aflicción, como ninguna otra, que es el significado de «gimió y gimió», porque «¿Qué dice la Shejiná cuando uno está afligido?», etc. ¿Y por qué lo haces? Es para «cortar cualquier grito». Este es el significado de «La justeza del justo no lo salvará en el día de su transgresión».

El que conoce lo oculto, sabe el grado del deseo de acercarse al Creador en el corazón del hombre, que todavía puede interrumpirse. Por eso aumenta sus intentos de impregnación, es decir el comienzo de las cópulas, que si el hombre escucha la voz del Creador, que «el Creador es tu sombra», resulta que no cae ni desciende a causa del incremento del lamento de los intentos de estímulos, porque ve y escucha que también la sagrada Shejiná sufre en la misma medida que él, a causa de las añoranzas que se incrementan, entonces de por sí se va intensificando, una vez tras otra, con mayores añoranzas, hasta que completa el punto de su corazón, con el deseo completo, en una fuerte conexión que no caerá.

Rabí Shimón Bar-Yojai dijo sobre esto en el Idra: «Yo soy para mi amado y sobre mí Su pasión. Todos los días que estuve conectado a este mundo, estuve conectado al Creador con un nudo, y por ello, ahora, sobre mí Su pasión, etc.» Léelo allí. Es decir, «Hasta que el que conoce los misterios testifique que no volverá más a su necedad». Por lo tanto, se le concede el retorno de la Hey a la Vav para la eternidad, lo que significa el coito completo y la restauración de la gloria pasada, que es el significado de «la gran Tekiá».

Todo esto es por el poder y la virtud de los sonidos, porque han cortado cualquier grito, y él no volverá más a su necedad. Entonces uno merece la conciencia completa en un Zivug que no se termina, llamado «conocimiento», y ve que todos los tiempos de dificultades que le llegaron no eran sino «Dáat». Este es el significado de «en el mismo lugar», que significa «conocido por Aquel que conoce los misterios», que los tiempos han creado ese poder en él, para permanecer en su justeza para siempre.

«En el mismo lugar» es la restauración de la gloria pasada, como era antes de su disminución, como ya has oído de mí varias veces, que el Creador no hace nada nuevo al final de la corrección, como piensan los necios. Más bien: «Y comerán de lo viejo largamente guardado», es decir, hasta que diga: «Yo quiero». Y al buen entendedor, pocas palabras.

«En la misma mujer...» porque «...La gracia es engañosa y la belleza es vana; pero la mujer que teme al Señor, será alabada». Esto significa que durante la preparación, la belleza y la gracia parecen como la esencia de la perfección que se anhela y se desea. Sin embargo, en el momento de la corrección, cuando la tierra esté «llena del conocimiento del Señor», «vi un mundo al revés», ya que solo el temor y la añoranza son la perfección deseada. Entonces sentirán que durante el tiempo de preparación se mintieron a sí mismos - y comprende esto. Este es el significado de «un justo que está bien», es decir, el coito completo para el que se le concede la gran Tekiá. Este es un justo completo. Y verifícalo.

Muestra estas palabras ante los ojos de todos los amigos, y con ello os bendeciré para que queden inscriptos y sellados en los libros de los justos.

Yehuda Leib

Mis problemas son muchos, y no puedo hacerles saber la grandeza de mi añoranza por ustedes, pero estoy seguro de la cercana redención. No me nieguen vuestras cartas, al menos una carta larga cada semana. Créanme que mientras me escriban, vuestra respuesta llegará enseguida.

No he oído nada de nuestro amigo... ¿y acaso nada les falta a los que Le temen? Eso también debería hacérmelo saber. Echo de menos saber de él y de su casa.

Todo lo mejor, y si Dios quiere, hablaremos largo y tendido de buenos asuntos.

Yehudá