Salmo 1
Salmo 2
Salmo 3
Salmo 4
Salmo 5
Salmo 6
Salmo 7
Salmo 8
Salmo 9
Salmo 10
Salmo 11
Salmo 12
Salmo 13
Salmo 14
Salmo 15
Salmo 16
Salmo 17
Salmo 18
Salmo 19
Salmo 20
Salmo 21
Salmo 22
Salmo 23
Salmo 24
Salmo 25
Salmo 26
Salmo 27
Salmo 28
Salmo 29
Salmo 30
Salmo 31
Salmo 32
Salmo 33
Salmo 34
Salmo 35
Salmo 36
Salmo 37
Salmo 38
Salmo 39
Salmo 40
Salmo 41
Salmo 42
Salmo 43
Salmo 44
Salmo 45
Salmo 46
Salmo 47
Salmo 48
Salmo 49
Salmo 50
Salmo 51
Salmo 52
Salmo 53
Salmo 54
Salmo 55
Salmo 56
Salmo 57
Salmo 58
Salmo 59
Salmo 60
Salmo 61
Salmo 62
Salmo 63
Salmo 64
Salmo 65
Salmo 66
Salmo 67
Salmo 68
Salmo 69
Salmo 70
Salmo 71
Salmo 72
Salmo 73
Salmo 74
Salmo 75
Salmo 76
Salmo 77
Salmo 78
Salmo 79
Salmo 80
Salmo 81
Salmo 82
Salmo 83
Salmo 84
Salmo 85
Salmo 86
Salmo 87
Salmo 88
Salmo 89
Salmo 90
Salmo 91
Salmo 92
Salmo 93
Salmo 94
Salmo 95
Salmo 96
Salmo 97
Salmo 98
Salmo 99
Salmo 100
Salmo 101
Salmo 102
Salmo 103
Salmo 104
Salmo 105
Salmo 106
Salmo 107
Salmo 108
Salmo 109
Salmo 110
Salmo 111
Salmo 112
Salmo 113
Salmo 114
Salmo 115
Salmo 116
Salmo 117
Salmo 118
Salmo 119
Salmo 120
Salmo 121
Salmo 122
Salmo 123
Salmo 124
Salmo 125
Salmo 126
Salmo 127
Salmo 128
Salmo 129
Salmo 130
Salmo 131
Salmo 132
Salmo 133
Salmo 134
Salmo 135
Salmo 136
Salmo 137
Salmo 138
Salmo 139
Salmo 140
Salmo 141
Salmo 142
Salmo 143
Salmo 144
Salmo 145
Salmo 146
Salmo 147
Salmo 148
Salmo 149
Salmo 150
Bibliotecachevron_right
Varios/Salmos
chevron_right
Salmo 44
 

Salmo 44

1. Para el director del coro. Masquil de los hijos de Kóraj:

2. Oh Dios, con nuestros oídos hemos escuchado; nuestros padres nos contaron la obra que Tú hiciste en sus días, en tiempos de antaño.

3. Tú, con Tu propia mano, expulsaste a las naciones y las plantaste. Afligiste a las naciones y las echaste.

4. Pues no por su propia espada obtuvieron posesión de la tierra, ni los salvó su propio brazo, sino por Tu diestra, Tu brazo y la luz de Tu rostro, porque Tú los favoreciste.

5. ¡Tú eres mi Rey, Dios! ¡Ordena la salvación de Yaacov!

6. Por medio de Ti embestiremos a nuestros opresores; por medio de Tu Nombre pisotearemos a los que se levantan contra nosotros.

7. Porque no confiaré en mi arco, ni mi espada me salvará.

8. Porque Tú nos salvaste de nuestros adversarios, y a quienes nos odian Tú avergonzaste.

9. En Dios nos gloriamos todo el día, y Tu Nombre para siempre agradeceremos. Selá.

10. Pero nos has desechado y hecho avergonzar, y ya no sales con nuestros ejércitos.

11. Nos haces dar vuelta atrás ante el enemigo, y quienes nos odian toman botín para sí.

12. Nos entregas como a ovejas para ser comida, y entre las naciones nos esparciste.

13. Vendiste a Tu pueblo por poca ganancia. No fijaste alto precio.

14. Nos hiciste un oprobio para nuestros vecinos, burla y escarnio de los que nos rodean.

15. Nos pusiste como mal ejemplo entre las naciones, sacuden la cabeza entre los pueblos.

16. Todo el día mi humillación está delante de mí, y la vergüenza de mi rostro me cubre,

17. por la voz del que me vitupera y maldice, delante del enemigo y el vengador.

18. Todo eso nos sobrevino pero no Te hemos olvidado ni faltado a Tu pacto.

19. No se ha vuelto a atrás nuestro corazón, ni se han desviado nuestros pasos de Tu camino.

20. Incluso cuando Tú nos quebrantaste en un lugar de chacales y nos cubriste con la sombra de la muerte,

21. si hubiéramos olvidado el Nombre de nuestro Dios o extendido nuestras manos a un dios extraño,

22. ¿Acaso el Creador no escudriña eso? Él conoce los secretos del corazón.

23. Pero por Tu causa nos matan todo el día, considerados como ovejas para el matadero.

24. ¡Despierta! ¿Por qué duermes, Señor mío? ¡Levántate! ¡No nos abandones para siempre!

25. ¿Por qué ocultas Tu rostro y olvidas nuestra aflicción y opresión?

26. Pues hundida en el polvo está nuestra alma, nuestro vientre clavado a la tierra.

27. ¡Levántate en nuestra ayuda! ¡Y rescátanos por Tu benevolencia!