Yehudá Leib HaLevi Ashlag (Baal HaSulam)
2 de febrero de 1926, Varsovia
Para mi amigo... que su vela arda para siempre.
En respuesta a tu carta del viernes de la Parashá Bo, que recibí junto con tu carta del día miércoles de la Parashá BeShelaj.
Con respecto a la discusión, tu última interpretación, parece la más adecuada. Pero permítanme completar un poco sus palabras: «Abriré las puertas de mi corazón al invitado Superior», como la promesa de elevarse hacia el invitado Superior, que está desprovisto de los alcances de los inferiores.
«Los ganchos de las columnas expresarán la gloria», porque por la forma de esta ascensión, arriba arriba, las columnas del corazón se conectan con lazos conocidos, llamados «ganchos» (como en: «Te conectarás por medio de ganchos») en verdadera Dvekut (adhesión) y luego la Luz Superior brota sobre él.
«Y dejaré libre a todas mis posesiones», como si abandonara toda su fortuna, es decir, todo lo que ha alcanzado, ya que las posesiones del corazón, son los conceptos (alcances) del cuerpo. Pero a él no le interesa liberarlos para que no tengan la fuerza de adherirse a él en las discusiones. Al contrario, ciertamente los echará de su casa, para que no tengan en absoluto ningún contacto o trato con él.
Para realizar esto definitivamente, viene el artículo final y dice: «Que anuncien en qué se basan sus fundamentos». Es como una pregunta que les hace a sus posesiones. Él discute y dice: «¿Quizás tienes cimientos pequeños o grandes en la tierra, o algunos pilares, cimientos, sobre los cuales se apoya alguna construcción intelectual?». Con esto les está diciendo que le anuncien si saben cómo responderle a las rimas que se extienden a continuación, sobre las cuales no hay respuesta humana. Con esto los expulsará, para que anuncien que la tierra pende sobre la nada. Hasta aquí.
Y con respecto a tu carta del cuarto día de BeShalaj, lo que escribiste, que ustedes no entienden mis palabras, estoy sorprendido. Debe ser por la ociosidad en el trabajo, ¿y qué puedo hacer? Por el momento, reciban esto de todos modos, para que haya un vínculo firme de amor entre ustedes, como les advertí antes de despedirme de ustedes.
Ya he escrito varias cartas al respecto, y mi corazón me dice que serán negligentes en esto, porque siento un abandono general entre ustedes.
Que el Creador tenga piedad de nosotros y pronto seremos recompensados con la salvación...
Yehudá Leib