Yehudá Leib HaLevi Ashlag (Baal HaSulam)
Lo escuché el 15 de Elul, 28 de agosto de 1942
Para entender esto, debemos entender algunas cosas más:
1. Lo referente a las Maljuyot (plural de Maljut), memorias y Shofarot (plural de Shofar1), y cuál es el significado de lo que nuestros sabios dijeron: «anula tu voluntad ante Su voluntad, para que Él anule Su voluntad ante la tuya».
2. Las palabras de nuestros sabios: «Los malvados van de inmediato a la muerte, y los justos van de inmediato a la vida».
3. El versículo: «Los hijos de Guershon: Libni y Shimí».
4. Las palabras del sagrado Zóhar: «Yud es un punto negro que no contiene blancura».
5. El versículo: «La Maljut del Superior se convierte en Kéter para el inferior».
6. Qué significa que la alegría da testimonio de si el trabajo es en completitud.
Todas estas cosas hacen referencia a la preparación para el mes de Elul.
Para comprender lo anterior, debemos entender el asunto del propósito de la creación, del cual se dice que Él desea beneficiar a Sus creaciones. Y debido al Tikún (corrección) para que no hubiera el asunto del «pan de la vergüenza», se realizó un Tzimtzum (restricción). Y del Tzimtzum se extendió el Masaj (pantalla), por medio del cual las vasijas de recepción se convierten en vasijas de otorgamiento. Y cuando preparamos las vasijas para que sean con el fin de otorgar, la Luz, oculta y atesorada para las criaturas, se recibe de inmediato. Es decir, que recibimos el deleite y el placer que había en el Pensamiento de la Creación: beneficiar a Sus creaciones.
A partir de eso, podemos interpretar lo que está escrito: «anula tu voluntad ante Su voluntad», es decir, anula el deseo de recibir dentro de ti ante el deseo de otorgar, que es el deseo del Creador. Es decir, que el hombre anule el amor propio ante el amor al Creador, lo cual es llamado «anularse a sí mismo ante el Creador», y esto recibe el nombre de Dvekut (adhesión). Y después, el Creador puede iluminar dentro de tu deseo de recibir, ya que entonces se encuentra corregido en forma de «recibir con el fin de otorgar».
Eso es lo que quiere decir: «para que Él anule Su voluntad ante la tuya». Significa que el Creador anula Su voluntad, es decir, el Tzimtzum que ocurrió debido a la disparidad de forma. Ahora, sin embargo, cuando ya hay equivalencia de forma, se produce la expansión de la Luz dentro del deseo del inferior que recibió la corrección con el fin de otorgar, porque este es el propósito de la creación: beneficiar a Sus creaciones. Y ahora puede llevarse a cabo.
Así podemos interpretar el escrito «Yo soy para mi amado». Quiere decir que por el hecho de que el «Yo» anula mi deseo de recibir ante el Creador, de forma que sea todo para otorgar, es recompensado con «y mi amado es para mí». Quiere decir que «Mi amado», que es el Creador, «es para mí». Él me otorga el deleite y el placer que se hallan en el Pensamiento de la Creación. Es decir, lo que antes se encontraba escondido y restringido, ahora se ha convertido en «la revelación de su Rostro», porque ahora el propósito de la Creación ha sido revelado, y consiste en beneficiar a Sus creaciones.
Es preciso saber que las vasijas de otorgamiento son llamadas YH (Yud, Hey), del nombre HaVaYaH (Yud, Hey, Vav, Hey), que son vasijas puras. Este es el significado de «Todo aquel que recibe, lo hace dentro de la vasija más pura». En ese estado él es recompensado con «y mi amado es para mí». Y Él le otorga Su abundancia, es decir, es recompensado con la revelación del Rostro.
No obstante, hay una condición para ello: no se puede obtener la revelación antes de que el hombre reciba el estado de Ajoraim (parte posterior), que es el estado de ocultamiento del Rostro, y diga que esto es tan importante como la revelación del Rostro. Es decir, estar en un estado de alegría como si él ya hubiera adquirido la revelación del Rostro.
Sin embargo, esto no se puede sostener, que él aprecie el ocultamiento como si fuera la revelación, salvo cuando trabaja en forma de otorgamiento. En ese caso el hombre puede decir: «No me importa lo que sienta durante el trabajo, porque lo más importante para mí es que quiero otorgar al Creador. Y si el Creador considera que obtendrá mayor satisfacción si yo trabajo en Ajoraim, estoy de acuerdo».
No obstante, si aún tiene chispas de recepción, comienza pensar que se le hace difícil entonces creer que el Creador dirige el mundo como el «Bueno y hace el bien». Este es el significado de la letra Yud del nombre HaVaYaH, que es la primera letra, llamada “un punto negro que no contiene blancura», es decir, total oscuridad y ocultamiento del Rostro.
Es decir, cuando el hombre llega a un estado en el que no tiene ningún apoyo, su situación se vuelve negra, lo cual es el discernimiento más bajo que hay en el Mundo Superior; y esto se convierte en el Kéter para el inferior, pues el Kli (vasija) de Kéter es un Kli de otorgamiento.
Porque el discernimiento más bajo en el superior es Maljut, que no tiene nada propio, es decir, no posee nada. Y solo en esta forma se llama Maljut. Quiere decir que, si asume el reino de los cielos, que se encuentra en un estado en el que no tiene nada y lo hace con alegría, luego, se convierte en Kéter, que es un Kli de otorgamiento, y el más puro de los Kelim (vasijas). En otras palabras, el hecho de recibir a Maljut en un estado de oscuridad se convierte posteriormente en un Kli de Kéter, que es una vasija de otorgamiento.
Esto es como lo que dice el escrito: «Los caminos del Señor son rectos, y los justos andarán en ellos; pero los malhechores tropezarán en ellos». Significa que los malvados, aquellos que están bajo el dominio del Kli de recepción, deben caer y colapsar bajo su carga cuando llegan a ese estado. Mientras que los justos, es decir, quien se encuentra en otorgamiento, se eleva por medio de ello; es decir, a través de ello es recompensado con vasijas de otorgamiento (debemos interpretar que los malvados son esos cuyo corazón no está determinado a trabajar para ser recompensados con Kelim de otorgamiento, y los justos son aquellas personas, en cuyo corazón ya se ha establecido que necesitan ser recompensados con las vasijas de otorgamiento, pero aún no son capaces).
Y es como está escrito en el sagrado Zóhar, que la sagrada Shejiná (Divinidad) le dijo a Rashbi (Rabí Shimón Bar-Yojay): «No hay sitio donde pueda esconderme de ti». Y por eso ella se revela ante él. Este es el significado de lo que dijo Rashbi: «debido a eso, y Su deseo está sobre mí». Y esto es: «yo soy para mi amado y mi amado es para mí», y entonces le otorga la VH (Vav-Hey), lo que significa que «el Nombre está incompleto y el trono está incompleto hasta que la Hey se una con respecto a la Vav». La Hey es llamada «deseo de recibir», que es la última vasija, la final, dentro de la cual la Vav le otorgará a la Hey, y entonces será el final de la corrección.
Este es el significado de «los justos, van de inmediato a la vida».
Quiere decir que el hombre mismo debe decir en qué libro quiere que anoten su nombre. En el libro de los justos, es decir, que quiere que le den el deseo de otorgar, o no. Dado que el hombre tiene muchos discernimientos en relación al deseo de otorgar, es decir, a veces, el hombre dice: «Es cierto que quiero que me den el deseo de otorgar, pero sin anular por completo el deseo de recibir». Quiere los dos mundos para sí mismo, es decir, también quiere el deseo de otorgar para su propio deleite.
Sin embargo, en el libro de los justos son inscritos solo aquellos que desean convertir sus vasijas de recepción en vasijas de otorgamiento sin recibir nada para sí mismos. Esto es para que no tenga un espacio para decir: «Si hubiera sabido que el deseo de recibir debía ser anulado, no hubiera orado por ello» (para que no diga después: “Si lo hubiera sabido no habría jurado por ello»). Por lo tanto, el hombre debe decir sin reservas a qué se refiere con ser inscrito en el libro de los justos, para que luego no venga con quejas.
Y debemos saber que, en el trabajo, el libro de los justos y el libro de los malvados se encuentran dentro de una misma persona. Esto significa que la persona misma debe elegir y saber con absoluta certeza lo que quiere, porque «malvado» y «justo» hacen referencia a un solo cuerpo.
Por eso la persona debe decir si quiere que la inscriban en el libro de los justos, para inmediatamente estar destinada a la vida, es decir, para adherirse a la Vida de Vidas, es decir, desea hacer todo en beneficio del Creador.
Del mismo modo, cuando él viene para ser inscrito en el libro de los malvados, donde se inscriben aquellos que desean recibir en beneficio propio, dice que sean inscritos inmediatamente para la muerte, es decir, que el deseo de recibir será anulado dentro de él, y estará en él como si estuviera muerto.
Sin embargo, a veces la persona duda. Es decir, el hombre no quiere que su deseo de recibir sea anulado de inmediato, de una sola vez. Es decir, es difícil para él decidir de una sola vez, que se dé muerte de inmediato a todas sus chispas de recepción. Es decir, no está de acuerdo con que todos sus deseos de recibir queden anulados en él de una vez, sino que desea que sus chispas de recepción sean anuladas lentamente, y no de inmediato todas a la vez. En otras palabras, que actúen un poco las vasijas de recepción y otro poco que actúen las vasijas de otorgamiento.
Resulta que esta persona no tiene una opinión firme y clara. Una opinión firme significa que, por un lado, afirma «todo es mío», es decir, todo con el propósito de recibir, y por otro lado afirma «todo es para el Creador». Y a esto se le llama una opinión firme.
Pero ¿qué puede hacer la persona si el cuerpo no está de acuerdo con su opinión que desea que todo sea para el Creador? En ese estado podemos decir que esta persona hace todo lo que está a su alcance para trabajar enteramente para el Creador. En otras palabras, reza al Creador para que ayude a poder llevar a cabo todos sus deseos únicamente para Él. Y por ese motivo oramos: «Recuérdanos para la vida e inscríbenos en el libro de la vida».
Por eso escribe «Maljut», para que asuma el discernimiento del punto negro que no contiene nada de blancura. Este es el significado de «Anula tu voluntad» para que su recuerdo se eleve ante Mí, y así Su voluntad se anulará frente a la tuya. ¿Con qué? Con el Shofar. Es decir, con el Shofar de Ima (la madre), es decir, el asunto depende del arrepentimiento. En otras palabras, si él acepta la negrura, también debe tratar de que suceda de forma honorable, y no de forma deshonrosa. Esto recibe el nombre de «Shofar de Ima», lo que significa que sea para él de forma bella y honorable.
Según esto, debemos interpretar lo que está escrito: «los hijos de Guershón: Libni y Shimí». Si la persona descubre que ha sido expulsada del trabajo, debe saber que esto se debe a Libni, es decir, porque específicamente desea Lavnunit - «blancura». En otras palabras, si se le da la blancura, es decir, que todo lo que uno haga ilumine, lo cual significa sentir buen gusto en la Torá y la plegaria, el hombre estará dispuesto a escuchar y a entrar en la observancia de la Torá y las Mitzvot.
Este es el significado de «Shimí». Quiere decir que precisamente bajo la forma de «blancura», puede «Lishmoa» - escuchar. Sin embargo, durante el trabajo, ve una forma de negrura, y no puede aceptar escuchar que asumirá este trabajo.
Por lo tanto, debe ser expulsado del Palacio del Rey, pues recibir el Reino de los Cielos debe ser con una rendición incondicional. No obstante, cuando la persona dice que está dispuesta a asumir el trabajo solo bajo la condición de que haya una forma de blancura, es decir, que el día ilumine para él, pero no lo acepta si el trabajo se le manifiesta en forma de negrura, resulta que esta persona no tiene un lugar en el Palacio del Rey.
Porque aquellos que desean trabajar con el fin de otorgar son admitidos en el Palacio del Rey. Y cuando el hombre trabaja con el fin de otorgar, no le importa lo que pueda sentir mientras trabaja, sino que incluso en el estado en que ve una forma de negrura, no se impresiona por ello, ya que solamente desea que el Creador le dé la fuerza para poder sobreponerse a todos los obstáculos. Esto significa que no le pide al Creador que le proporcione una forma de blancura, sino que le dé fuerza para sobreponerse a todos los ocultamientos.
Por eso, aquellos que desean trabajar con el fin de otorgar y están constantemente en el estado de blancura, esta blancura no le permite al hombre seguir con el trabajo, ya que mientras ilumina, puede trabajar incluso bajo la forma de recepción para sí mismo. Así, sucede que uno nunca podrá saber si su trabajo se encuentra en un estado de pureza o no. Y esto provoca que jamás pueda adquirir Dvekut (adhesión) con el Creador.
Por esta razón, recibe de Arriba una forma de negrura, y entonces puede ver si su trabajo se encuentra en estado de pureza. En otras palabras, si incluso en un estado de negrura puede estar en alegría, es señal de que su trabajo es en pureza. Porque la persona debe estar alegre y creer que desde Arriba le fue dada una oportunidad de poder trabajar con el fin de otorgar.
Tal como dijeron nuestros sabios: «Todo glotón está enojado». Esto significa que quien está inmerso en la recepción para sí mismo, siempre estará enojado, ya que siempre carece dado que le falta llenar sus vasijas de recepción. Pero aquel desea avanzar en el otorgamiento, debe estar siempre en alegría. Es decir que, independientemente de las formas que llegan a él, siempre debe estar alegre, ya que no tiene ninguna intención de recibir para sí mismo.
Por eso dice que, en cualquier caso, si realmente está trabajando con el fin de otorgar, ciertamente debe alegrarse de haber sido recompensado con dar contento a su Hacedor. Y si uno siente que su trabajo todavía no es con el fin de otorgar, también debe alegrarse, porque, por su parte, la persona dice que no desea recibir nada para sí. Se alegra de que su deseo de recibir no pueda disfrutar de este trabajo. Y de eso debería obtener alegría.
Sin embargo, si piensa que de este trabajo podrá obtener algo para sí mismo, está permitiendo que la Sitra Ajra (el otro lado) se aferre a su trabajo, y esto le causa tristeza, enojo, etc.
Cuernos de carnero que se usan para soplar y emitir sonidos como: Tekiá (un solo soplo largo), Shevarim (tres soplos medianos) y Teruá (nueve soplos cortos), que van acompañados de textos sagrados↩