Baruj Shalom HaLevi Ashlag (Rabash)
Artículo 21, 1987
El Zóhar dice en Balak (Item 43) acerca del versículo: «Cuando ellos llegaron a la tienda de reunión, deberán lavarse en agua y no morirán». Aprendemos de este versículo que: «Aquél que no está preocupado por esto y se presenta ante el Rey con manos sucias, debe morir». ¿Cuál es la razón? Es por que las manos del hombre están en la cima del mundo, donde él (El Jasid Rabí Shamaía) dijo que cada inmundicia y suciedad sube hasta la Sitra Ajra porque la Sitra Ajra se alimenta de esta inmundicia y suciedad. Esto es por lo que el Jasid, Rabí Shamaía, dijo: «Que aquél que bendice con manos sucias debe morir».
Debemos entender por qué ésta prohibición es tan grave que quién bendice al Creador, haciendo algo bueno, si sus manos están sucias, debe morir. ¿Esto puede ser? Es decir, si el no bendijo al Creador, no tendría que morir. Pero si bendice al Creador pero sus manos no están limpias, entonces merece morir por ello. Debemos entender también por qué dice que las manos del hombre están en la cima del mundo. ¿Qué implica ésto para nosotros en el trabajo del Creador?
Es sabido que nuestro propósito principal en el trabajo del Creador es alcanzar Dvekut (adhesión) con el Creador, lo que es equivalencia de forma, como dijeron nuestros sabios: «Así como Él es misericordioso, así tú eres misericordioso». Esto es todo lo que debemos hacer.
En otras palabras, la recompensa por toda el esfuerzo que debemos hacer en Torá y Mitzvot (preceptos) debe ser que seamos recompensados con vasijas de otorgamiento, que son Kelim (vasijas) de Dvekut. Más allá de eso, el Creador da todo.
Es sabido que desde la perspectiva del Creador, el propósito de la creación es hacer el bien a sus creaciones, es decir, para que las criaturas reciban deleite y placer. Sin embargo, con el fin de que el deleite y el placer sean completos cuando los inferiores reciben, y para que no hubiera vergüenza en ellos, hubo un juicio, donde está prohibido recibir placer alguno con el fin de recibir, sino más bien, con el fin de otorgar.
Y ya que por naturaleza, el hombre nace con un deseo de recibir con el fin de recibir, y es sabido que es duro ir contra la naturaleza, y esto nos da trabajo y labor cuando queremos comenzar a caminar en el camino del otorgamiento y evitar recibir cualquier cosa en vasijas de recepción, sino específicamente en vasijas de otorgamiento, llamadas «recibir con el fin de otorgar».
Por lo tanto resulta que para que los Kelim (vasijas) estuvieran prestos a recibir la abundancia superior, deben estar en equivalencia de forma con la Luz. Si no, hay un juicio debido al Tzimtzum (restricción) que fue puesto, por el cual el Kli (vasija) debe permanecer en un espacio vacío. Por esta razón, toda nuestra labor es proveernos de Kelim limpios, llamadas Or Jozer (Luz Retornante). Lo que quiere decir que así como el Creador quiere otorgar a sus criaturas, las criaturas quieren otorgar al Creador.
En otras palabras, hay Or Yashar (Luz Directa), es decir que la abundancia que llega desde el Creador a los inferiores es llamada Yashar (recta/directa), queriendo decir que la intención de la creación es hacer el bién a Sus creaciones y esto es llamado Or Yashar. Sin embargo cuando Maljut de Ein Sof (infinito) recibió Or Yashar, esta deseó Dvekut, llamada «equivalencia de forma». Por ésta razón, Maljut no recibe más Or Yashar que el Or Jozer que tiene. En otras palabras, la medición que hace sobre cuánta abundancia a recibir calculando cuánto puede dirigir para otorgarle al Creador, a lo que se le llama: «Luz que retorna al Creador».
Es sabido que la principal recompensa que esperamos recibir a cambio por el trabajo en Torá y Mitzvot es recibir únicamente ese Or Jozer, como está dicho en el prefacio al libro Panim Meirot uMasbirot (item 3): «Sepan que el Masaj (pantalla) en el Kli de Maljut es la raíz de la oscuridad por medio de la fuerza de detención que existe en el Masaj sobre la Luz Superior, para que no se expanda en la cuarta fase. Esto también es la raíz de la labor con el fin de recibir recompensa, porque la labor es un acto que no es deseable, así como el trabajador está contento únicamente cuando descansa. Sin embargo, debido a que el patrón paga su salario, anula su voluntad ante la voluntad del patrón. Deben saber que no hay una cosa o conducta en este mundo que no esté enraizada en los mundos superiores, desde donde se esparcen en las ramas de los mundos inferiores. Y resulta que el poder de detención en el Masaj es igual al nivel de labor, y el salario que el patrón entrega al trabajador está enraizado en el Or Jozer que surge a través de un Zivug de Haka’a, mientras que por el Masaj, se hace una raíz para el Or Jozer, y todo el beneficio de esto le llega por la detención anteriormente mencionada».
Por lo tanto vemos que se debe hacer un esfuerzo con el fin de recibir recompensa. ¿Qué es la recompensa esperamos? La recompensa es que obtengamos vasijas de otorgamiento. Esto es, a través del esfuerzo, que es la raíz del Masaj, cuando nos frenamos de recibir en nuestro deseo de recibir, es decir para nuestro propio beneficio, ¿qué es lo que deseamos a cambio de ésta detención? Queremos que el Creador nos dé un deseo - que queramos dar contento al Creador.
Significa que damos nuestro deseo al Creador y no queremos usarlo. A cambio de esto, Él nos dará Su deseo. Es decir, así como el deseo del Creador es otorgar a Sus criaturas, Él nos dará el deseo de otorgar contento a Él, y esta será nuestra recompensa. En otras palabras, queremos que Él cambie los Kelim que por naturaleza tenemos, llamados: «Recibir con el fin de recibir». Renunciamos a lo que tenemos y recibimos a cambio vasijas de otorgamiento.
Esto es lo que dijeron nuestros sabios (Avot, Capítulo 2, 4): «Anula tu voluntad ante Su voluntad para que Él anule la voluntad de otros ante tu voluntad». Significa que la persona debe anular su voluntad de recibir, la cual es el Masaj del cual hablamos antes, dado que es la raíz del esfuerzo y lo que detiene al deseo de recibir ante el deseo de otorgar, pues el deseo de otorgar es llamado: «La voluntad del Creador», y anula el deseo por el beneficio propio ante el beneficio del Creador.
Sin embargo, el hombre no tiene fuerza para ir contra la naturaleza. Nuestros sabios dijeron sobre esto: «quién viene a purificarse se le ayuda», para que anule la voluntad de otros. En otras palabras, todos los deseos que despiertan en el cuerpo y se resisten a que tenga la habilidad para ocuparse del deseo de otorgar – el Creador hace esto. En otras palabras, el Creador le da la capacidad de anular. Está dicho: «Para que anule la voluntad de otros ante la tuya». Quieres dedicarte al deseo de otorgar pero no puedes; tu recompensa será que recibirás asistencia del Creador.
Quiere decir que con el fin de que el Creador revoque la voluntad de otros, es decir, el deseo de recibir, que es la voluntad de otros, y no de Kedushá (santidad), la persona debe comenzar primero éste trabajo, y entonces el Creador entrega el apoyo que éste requiere para ello. Hasta ahora esta es la razón conocida por la cual «no hay luz sin Kli (vasija)». Es decir: Nada viene de arriba a menos que haya deseo abajo, ya que el deseo es llamado la necesidad para ello.
Este es el significado de lo que nuestros sabios dijeron: «Anula tu voluntad», es decir, el deseo de recibir «ante Su voluntad», es decir, ante la voluntad del Creador, puesto que la voluntad del Creador es otorgar. Así, cuando comiences, de acuerdo al esfuerzo que hagas, con el fin de anular el deseo de recibir, en esa medida, la necesidad de pedir al Creador que te ayude se formará, y luego recibirás un deseo y necesidad completos por su ayuda.
«Anula tu voluntad» significa que la persona debe comenzar a anular su deseo de recibir «ante Su voluntad» es decir ante el deseo de otorgar, que es la voluntad del Creador. «Para que Él Anule la voluntad de otros ante tu voluntad» quiere decir que una vez que tengas un deseo y necesidad por el deseo de otorgar, pero no puedes anular el deseo de recibir, la ayuda llega de arriba, es decir: «Anula la voluntad de otros», que no son de Kedushá, que pertenecen al deseo de recibir. «Ante tu voluntad» significa que ahora esa nueva voluntad estará en Kedushá, pues el trabajo será con el fin de otorgar. Ahora el hombre recibe ésta fuerza, es decir, escapa del gobierno del deseo de otros, queriendo decir: De la Sitra Ajra (otro lado), que es únicamente para recibir y no para otorgar, y ahora utiliza las vasijas de otorgamiento.
En concordancia con lo anterior, podemos interpretar aquello sobre lo que preguntamos acerca de lo que dice El Zóhar: «Las manos del hombre están en la cima del mundo». ¿Qué es lo que ésto implica en el trabajo? Es sabido que manos implican las vasijas de recepción del hombre. Esto proviene del versículo: «Pues las manos alcanzan». Es como se dijo (Ketubot 83a): «Mi mano es removida de ella», es decir, que él se aparta a sí mismo de la propiedad que tiene sobre el campo.
«(Las manos) están en la cima del mundo» significa que la existencia del mundo depende de las manos, que son las vasijas de recepción del hombre. En otras palabras, el propósito de la creación, que es hacer el bien a Sus creaciones, deberá ser recibido en las manos del hombre. En otras palabras, si las manos, que son las vasijas de recepción, están bien, es decir, limpias y tienen equivalencia de forma con el Creador, es decir, que son con el fin de otorgar, bajo dichas condiciones, la abundancia superior se expande a los inferiores. Sin embargo si las manos, queriendo decir vasijas de recepción, no están limpias es necesario detener la abundancia superior que llega a los inferiores ya que las vasijas de recepción no pertenecen a la Kedushá, sino únicamente a las Klipot (cáscaras).
Es sabido que todas las ramas inferiores siguen a las raíces superiores. Por esta razón, en la corporalidad también, cuando una persona quiere poner algo en algún Kli, limpia el Kli y lo lava con agua. Si el Kli está muy sucio, utiliza detergente para limpiar el Kli. De otra manera arruinaría la comida o bebida o ropa que fuera a poner en ese Kli.
Si pone ropa cara, hasta limpia la maleta, todo con el fin de evitar arruinar las cosas o la comida, si no sigue el orden correcto y pone objetos y comida en Kelim (vasijas) sucias, todo va para los externos. Significa que una persona toma todo en sus manos y lo entrega a los externos, es decir, tira toda la comida y los objetos y no los conserva en casa.
De la misma forma sucede en los caminos del trabajo: si las manos de una persona no están limpias puede arruinar la abundancia hasta el punto que toma esa abundancia y la transfiere a los externos, es decir, si sus Kelim están sucios con el deseo de recibir para sí mismo, lo que se encuentra en oposición de forma con la Kedushá, la abundancia va a las Klipot. Esto es así porque pone la abundancia que debió estar en los Kelim de Kedushá - que son vasijas de otorgamiento - las mete en las Klipot, por lo que las Klipot se vuelven mucho más fuertes.
Ahora comprenderemos porque dice: «Cada inmundicia y cada suciedad sube hasta la Sitra Ajra porque la Sitra Ajra se alimenta de la inmundicia y la mugre». Como lo explicamos, mugre e inmundicia son vasijas de recepción en beneficio propio. Cuando su intención no es beneficiar al Creador, esto realmente es la Sitra Ajra, lo que significa el «otro lado», que no pertenece a la Kedushá. Kedushá es llamada «otorgamiento», como fue dicho: «Serán santos, pues Yo soy Santo», que significa que así como el Creador otorga, igualmente, las criaturas deberían encargarse sólo en otorgar.
Y por lo tanto resulta que si se trabaja con el fin de recibir y no con el fin de otorgar, estará proveyendo para la Sitra Ajra, pues éstas son únicamente acerca de la recepción y no acerca del otorgamiento. Este es el significado del versículo: «Cada inmundicia y cada suciedad sube a la Sitra Ajra», quienes se sustentan únicamente por las vasijas de recepción.
Es como dice en El Estudio de las Diez Sefirot (Parte 11, Or Pnimi): «Aún en los días de semana, los Melajim (reyes) y las Klipot se nutren de Atzilut, como una luz delgada. Esto se debe a las iniquidades de los inferiores, quienes siempre causan que las luces de Jasadim se retiren de la iluminación de Jojmá y desciendan a las Klipot para nutrirse, y aún más de lo que se necesita para ellos».
También ahí está escrito: «Es más, todo el aferramiento de la Sitra Ajra, que puede ser en el dia de Shabat, ya que si la persona se mueve del dominio privado al dominio público, causa que las luces de Jasadim se esparzan desde Atzilut hasta el lugar de BYA, y deben esparcirse sin la iluminación de Jojmá. Debido a esto, mueren, y como resultado está el asunto de “Aquel que la profane deberá ser ejecutado”. Porque causan la salida de las luces del dominio de Atzilut y se retiran de la iluminación de Jojmá su castigo es morir. Este es el significado de “Aquel que la profana deberá ser ejecutado”».
Así, vemos que a través de las iniquidades, ellos causan el derrame de Kedushá en las Klipot y todos los pecados provienen únicamente del deseo de recibir. Por esto causan la muerte en las luces de Jasadim. Por esta razón el castigo en términos del trabajo es la muerte, como nos dice: «Aquél que la profane deberá ser ejecutado». Es por ésto que se dijo: «Aquél que bendice con manos sucias», cuyas vasijas de recepción están sucias como para trabajar con el fin de otorgar, pero están sucias con el deseo de recibir, «debe morir», dado que causó la muerte en la Luz de Jasadim.
Entonces, cuando la persona bendice al Creador, es decir, cuando quiere extender sus bendiciones, pero sus manos están sucias con el deseo de recibir con el fin de recibir, y la abundancia que desea atraer, todo irá a las Klipot, a quienes se les llama «muertas», durante el tiempo que la persona se encuentra en el estado de «Los malvados en sus vidas son llamados “muertos”». En otras palabras, a pesar que quiere extender vida, lo que se llama «en sus vidas» se encuentra aún en el estado de «malvado», esto es, no quiere trabajar por el bien del Creador sino para su propio beneficio, y ésto es la separación de la Kedushá. También, los malvados son llamados «muertos» porque causan que la abundancia vaya a las Klipot, como dice acerca del versículo: «Aquél que la profana será ejecutado».
Por lo tanto, cuando una persona quiere caminar en el sendero de la verdad, es decir observar Torá y Mitzvot con el fin de otorgar, ¿Qué debe de hacer? El consejo para esto es primero que nada, antes de cada acción, dirigir a qué recompensa que espera obtener de esa acción que está a punto de hacer. En ese momento necesita decirse a sí mismo: «Dado que quiero servir al Creador, y ya que no puedo, puesto que el deseo de recibir dentro mío no me lo permite, entonces, a través de las acciones que estoy por hacer, el Creador me dará el verdadero deseo de darle contento a Él, y creo en nuestros sabios, quienes dijeron: “El Creador quiso refinar a Israel, por lo tanto les dió la Torá y las Mitzvot en abundancia”».