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Carta 61
 

Yehudá Leib HaLevi Ashlag (Baal HaSulam)

Carta 61

La carta de Baal HaSulam, acerca de su maestro oculto, que envió a su cuñado en 1928

Al respetado y famoso seguidor, Abraham Handil Shuv Braunstein, versado en muchos campos y rico en conocimientos.

El viernes, vísperas del sábado santo, he recibido su carta, y usted ha hecho muchas preguntas, de aquellos que quieren saber sobre qué cimientos he construido la Sabiduría de la Cabalá, necesitarán esperar hasta que se seque la tinta y todo quede limpio. Hasta aquí son sus palabras.

Yo por mi parte, no me siento obligado a compartir su aflicción, es por razones ocultas que estoy dispuesto a responderle en todo lo que esté a mi alcance. Y te contaré lo más importante que me sucedió desde el principio hasta el final, gracias a lo cual, logré alcanzar la sabiduría, gracias a las grandes misericordias del Creador.

A los doce días del mes de Jeshván, el viernes por la mañana, un hombre vino a verme, se me reveló como un gran sabio y un prodigio en la Sabiduría de la Cabalá, como también en todo tipo de sabidurías, e inmediatamente cuando comenzó a hablar, sentí en él y pude apreciar que llevaba dentro de sí, la sabiduría de Divina, hablaba exagerando y jactándose, a pesar de todo, le creí desde lo más profundo de mi ser. Me prometió revelarme la sabiduría de la verdad en toda su plenitud y me dediqué a ello con él durante tres meses, en su casa todas las noches, después de la medianoche. Y la mayor parte estudiábamos los caminos de la santidad y de la pureza, aunque yo le rogaba en toda oportunidad que me revelara algún secreto de la Sabiduría de la Cabalá, así es como comenzó a hablar de esos temas, pero nunca completaba su relato, por lo que, por supuesto, aumentó mucho más mi añoranza. Hasta que una vez, después de suplicarle fervorosamente, me contó un secreto completo, y yo estaba infinitamente feliz. Y desde ese entonces empecé a adquirir por mi mismo un poco de existencia propia y cuando mi existencia aumentó, se alejó de mí mi santo maestro, y tampoco sentí eso, esto duró como tres meses hasta que en los últimos días no lo pude encontrar en su casa y a pesar de mis peticiones no lo encontré. Entonces sentí que realmente se había alejado de mí y lo lamenté mucho, gracias a lo cual comencé a mejorar mis maneras.

Y el día nueve del mes de Nisán por la mañana, lo encontré y lo apacigüe mucho por lo ocurrido y luego nuevamente nos reconciliamos realmente como antes, y me reveló un gran secreto por completo en la Mikve, una cualidad que me faltaba, y la alegría me subió por encima de la cabeza por supuesto. Sin embargo, lo vi debilitarse y yo ya no salí de su casa y al día siguiente, el diez de Nisán, en el año de 5679 murió, que nos proteja su pureza, así como al pueblo de Israel, Amén que así sea Su voluntad. No puedo trasladar al papel la magnitud de mi aflicción, porque mi corazón estaba lleno de esperanza por obtener la sabiduría y el conocimiento como uno de los primeros. Y aquí me quedé desnudo y desamparado, e incluso lo que recibí de él, se me olvidó todo por un momento a causa de la gran aflicción, entonces miré hacia el cielo con anhelo e infinita añoranza, no me di descanso ni un solo momento en el día, hasta que pude caer en gracia ante mi Hacedor y Creador, gracias a mi santo maestro y su enseñanza, es que se abrió mi corazón a la sabiduría suprema y fue en aumento como un manantial que brota. También recordé la compasión del Creador por todos los secretos que recibí de mi maestro de bendita memoria.

Bendito sea Dios que vivo y existo. ¿Y qué puede un pobre como yo agradecer al Creador, si desde un principio conocía mi pobreza y que no tengo inteligencia ni entendimiento para poder agradecer y alabar sus inmensos favores? Sin embargo ¿quién le dirá lo que hacer y de qué manera actuar? Y mi santo maestro de bendita memoria, se ganaba la vida con grandes negocios y era famoso en toda la ciudad por ser un comerciante leal, pero en la Sabiduría de la Cabalá ninguna persona lo conocía, hasta el día de hoy, y no me ha dado permiso para revelar su nombre. Ahora responderé el resto de sus preguntas. Mi sustento me lo provee el rabinato de aquí, aunque el salario es fijo, muy escaso y lamentable, el Creador cubre mis necesidades de diferentes formas.

En general, disfruto de mi estadía en la Tierra de Israel por el momento y espero siempre al Creador porque sus misericordias no han acabado. Yo me dedico a la Cabalá en público y con congregaciones, aunque discretamente a unos pocos, a veces les muestro formas y sumarios de acuerdo al momento. Me dedico a la parte revelada (de la Torá), solamente unas horas al día, además estudio… ante los miembros de la Yeshivá que superviso, llamada «Beit Ulpana para rabinos». Su sobrina Lea, espera casarse en estos días. El novio es un gran Talmid Jajam (discípulo sabio), que se dedica a enseñar, temeroso de Dios y nieto de Rav santo de Startin y del santo predicador de Mazritch, y relacionado casi con todos los alumnos de Baal Shem Tov, que su pureza nos proteja.

Gracias a Dios mi familia y yo gozamos de buena salud. Dios quiera y escuchemos buenas noticias y seamos merecedores del consuelo de Tzión.

Tu cuñado Yehudá Leib