Baruj Shalom HaLevi Ashlag (Rabash)
358. E Itzjak tenía cuarenta años
Noviembre de 1978
«E Itzjak tenía cuarenta años cuando tomó a Rivká (Rebeca), la hija de Betuel».
El Zóhar interpreta que Betuel significa Bat Bito Shel El (la hija de la hija de Dios). Deberíamos interpretar que significa que cuando una persona tiene cuarenta años, significa que ha sido recompensada con Biná, llamada «A los cuarenta años, a Biná», y asumió observar la Torá y las Mitzvot (preceptos).
«E Itzjak suplicó al Señor en presencia de su esposa porque ella era estéril», es decir que no vio ninguna comprensión en la Torá y las Mitzvot, es decir, con la misma comprensión que había tenido cuando asumió el yugo de la Torá y las Mitzvot, y no se le añadió ninguna comprensión, sin embargo, anhelaba Banim (hijos), Havaná (comprensión).
El pensó que no podía ser que observara la Torá y las Mitzvot con la misma mente que había tenido en el momento en que las asumió, cuando no tenía ningún conocimiento ni alcance en la Torá y las Mitzvot. Más bien, asumió de la manera más simple lo que es adecuado para un pequeño, que cuando crezca y persevere en la Torá y las Mitzvot, estas permanecerán en el mismo nivel, y no en un nivel más alto, que corresponde a la grandeza de la Torá y las Mitzvot.
No tiene hijos, esto se considera como «porque ella era estéril», quiere decir que no recibió ningún alcance que le permitiera comprender y sentir la grandeza e importancia de la Torá y las Mitzvot. «Y Rivká, su esposa, concibió», lo que significa un estado de Ibur (fecundación/gestación) embarazo, que son ideas y contemplaciones que él ya había comenzado a tejer pensamientos sobre la grandeza e importancia de la Torá y las Mitzvot. Entonces se alegró porque algún hijo nacería de esas contemplaciones.
Sin embargo, «Los hijos corretearon dentro de ella, y ella dijo: “¿Por qué esto a mí...?” Y el Señor le dijo: “Dos naciones están dentro de tu vientre”». ¿Qué satisfacción obtuvo al escuchar que Él le dijo «dos naciones», y demás?
Deberíamos entender que cuando ella vio que «los hijos corretearon», es decir, que la comprensión que adquirieron estaba en contradicción una con la otra. Como explicó Rashi, nuestros sabios interpretaron esto como una expresión de «correr»: cuando pasaba por las puertas de la Torá de Shem y Ever, Yaakov corría y forcejeaba por salir; cuando pasaba por las puertas de la idolatría, Esav forcejeaba por salir.
Ellos interpretaron que cuando ella era estéril, la observancia de la Torá y las Mitzvot era completa y no sentía ninguna falta en sus acciones. Cuando él no tenía tiempo para observar las órdenes de la Torá y las Mitzvot, siempre podía justificarse y era justo en sus acciones, podía ser meticuloso en todos los detalles que fuera posible cumplir, y no le faltaba nada en cuanto a la observancia de la Torá y las Mitzvot.
Pero cuando él rezó por hijos, vio la situación de manera diferente y su situación se volvió peor que cuando ella era estéril. Porque ahora, cuando pasaba por las puertas de la Torá de Shem y Ever, ella aceptaba trabajar en la Torá y las Mitzvot con el fin de otorgar, pero cuando pasaba por las puertas de la idolatría, es decir, cuando veía que las personas trabajaban para su propio beneficio, llamado «con el fin de recibir», despertaba el deseo de seguirlos.
En otras palabras, ella siempre tiene una lucha (correteo) entre esos dos hijos. Por lo tanto, ahora él ve que no tiene ninguna posibilidad de actuar en nombre de los cielos, ya que en el momento en que ve la puerta de la Torá, que es la perspectiva de la Torá, llamada «la Torá sólo se sostiene en aquel que se mata por ella», él está dispuesto a ir por este camino.
Sin embargo, él rápidamente se desplaza a la puerta de las personas que sirven a ídolos, es decir, en beneficio propio, y entonces ve que no es capaz de trabajar en beneficio del Creador.
Por lo tanto, su estado actual es peor que cuando ella era estéril. Entonces «¿Por qué entonces yo?», ¿por qué pedí hijos? Quería hijos para tener entendimiento en el trabajo del Creador, para ascender de grado. Pero ahora veo que estoy peor que antes.
«Y ella fue a consultar con el Señor» sobre qué hacer ahora: ¿Volver al camino anterior y permanecer estéril sin ninguna comprensión, o seguir adelante en este camino? «Y el Señor le dijo a ella: “Dos naciones están en tu vientre’”», lo que significa que ahora también recibiste la inclinación al bien.
Antes, sólo tenías la inclinación al mal, llamada «beneficio propio», por lo que no había ninguna lucha respecto al beneficio propio. Por eso al observar la Torá y las Mitzvot, no tenía otros pensamientos y sentía la completitud mientras las observaba.
Sin embargo, ahora que ya tienes la inclinación al bien, es decir que está caminando en la línea llamada «con el fin de otorgar», tu cuerpo naturalmente se opone, y de ahí surge la lucha (correteo).
Por lo tanto, no digas que ahora estás peor. Más bien, antes la Torá y las Mitzvot eran realizadas con el fin de recibir, no considerabas trabajar con el fin de otorgar. Por ello, al observar la Torá y las Mitzvot, no enfrentabas ninguna oposición y sentías que eras un justo.
Sin embargo, cuando deseas trabajar con el fin de otorgar, el cuerpo se opone. Por lo tanto, ahora has ascendido de grado, porque ya sabes qué es la inclinación al bien. Aun así, debes perseverar en este camino, porque «el mayor servirá al joven», y al final, la inclinación al bien, llamada «joven», prevalecerá.