219) “Descubre mis ojos, y observaré las maravillas de Tu ley”. Qué tontos son los hombres, pues ellos no saben y no observan el valor de esforzarse en la Torá. Pero la Torá es toda la vida, y toda libertad, y todo bien en este mundo y en el mundo por venir. Vida en este mundo es ser merecedor de todos sus días en este mundo, tal como está escrito, “El numero de tus días yo colmaré”. Y él será merecedor de días extensos en el mundo por venir, pues es la vida perfecta, una vida de alegría, vida sin tristeza, vida que es vida, libertad en este mundo y liberación de todo, para todo aquel que se ocupa en la Torá; todas las naciones del mundo no pueden dominarlo.
220) Y si tú dices, “¿Qué hay de aquellos que fueron destruidos”, es decir los Diez Mártires, pues ellos se ocuparon en la Torá cuando la ley era no ocuparse en la Torá? Esto es un decreto de arriba, como el Rabí Akiva y sus amigos, quienes fueron asesinados porque ellos se ocupaban en la Torá. Esto es lo que Él pensó arriba cuando el mundo fue creado. Pero la regla es que la Torá es la libertad del ángel de la muerte, para que éste no pueda controlarlo.
Ciertamente, si uno fuese a aferrarse al árbol de la vida, que es la Torá, él no le provocaría la muerte, o a todo el mundo. Pero debido a que él abandonó el árbol de la vida, que es la Torá, y comió del árbol del conocimiento, él provocó la muerte sobre sí y sobre el mundo. Por esta razón, el Creador le dio la Torá a Israel.
Está escrito “Harut (grabado) en las Tablas; no se pronuncie Harut, sino más bien Herut (libertad)”, pues entonces ellos fueron liberados del ángel de la muerte. Si Israel no hubiese pecado con el becerro y abandonado el árbol de la vida, que es la Torá, no hubiese provocado que la muerte regresara al mundo como antes.
Y el Creador dijo, “Yo dije, ‘ustedes son dioses, y todos ustedes son hijos del Altísimo”, es decir al recibir la Torá. Y puesto que se han dañado ustedes mismos, es decir, han pecado, ciertamente morirán como humanos. Por eso, la serpiente malvada que oscureció al mundo no puede dominar sobre alguien que se ocupa de la Torá
221) ¿Si alguien que no peca, no muere, por qué Moisés murió? Ciertamente murió, pero el ángel de la muerte no domina sobre él. Él no murió por sus manos y no fue impurificado por él. Esta es la razón que se considera que Moisés no murió sino que se aferró a la Divinidad y partió para la vida eterna.
222) Por esto, se considera como vivo, tal como está escrito, “Y Benaia, el hijo de Jehoiada, el hijo de un hombre vivo”. Y uno que se acerca al Creador es llamado “vivo”. Es por esto que cualquiera que se ocupa en la Torá tiene libertad en todo, libertad en este mundo, del sometimiento de las naciones del mundo, de los idólatras y la libertad en el mundo por venir, ya que no se le pedirá que entregue cuentas en ese mundo en absoluto.
223) Existen varios significados elevados y ocultos en la Torá, varios misterios ocultos que se encuentran en ella. Por eso, cuando David contempló la Torá en el espíritu de la sabiduría, él supo cuántas maravillas emergen de la Torá, abrió y dijo, “Descubre mis ojos, para que observe las maravillas de Tu ley”.