123) El Creador tiene varios sitios corregidos en el mundo, y en todos ellos hay moradas para los justos, a cada quien conforme a su grado apropiado.
124) “Bienaventurado al que Tú eliges y acercas a Ti; él mora en Tus patios”. Aquellos a quienes el Creador acerca a Él, estas almas se elevan de abajo hacia arriba para unirse a la herencia preparada. “Mora en Tus patios”, son los lugares y grados fuera del palacio. ¿Y quiénes son ellos? Está escrito, “Te daré paso entre los que permanecen de pié”. Este es un cierto grado entre los santos superiores.
125) Y quienes merecen ese grado son emisarios del Creador, como los ángeles. “Paso” quiere decir mensajeros, que cumplen una misión siempre, de acuerdo con la voluntad de su Amo, ya que ellos están siempre en la santidad y nunca han sido impurificados.
126) Alguien que ha sido impurificado en este mundo atrae sobre sí el espíritu de impureza. Cuando su alma parte de él, el Sitra Ajra lo impurifica y su morada está entre los impuros. Y ellos son los dañadores en el mundo, y como la persona atrae hacia sí misma en este mundo, así es su morada y así se extiende en el mundo eterno.
127) Quien se santifica y se cuida a sí mismo en este mundo para no impurificarse, su morada está en ese mundo, entre los santos superiores, quienes siempre cumplen la misión del Creador, y se ubican en el patio, tal como está escrito, “El patio del tabernáculo”. Está escrito sobre ellos que, “Bienaventurado aquel que morará en Tus patios”.
128) Y hay otros que están más adentro, que no están en el patio, sino en la casa, tal como está escrito, “Qué estemos saciados con lo bueno de Tu casa”. David dijo, “Que estemos saciados con lo bueno de Tu casa”. Y puesto que él dijo, “Morará en Tus patios”, ¿por qué dice, “Saciados con lo bueno de Tu casa”? Debería haber dicho, “Estaremos saciados con lo bueno de Tu casa”, tal como está escrito, “Morará en Tus patios”. Pero, no hay un sentarse en el asiento excepto para los reyes de la casa de David. Eso es porque él habló como si hablara en Su favor, “Saciado con lo bueno de Tu casa” se refiere a sí mismo y al resto de los reyes que tienen asiento en el asiento, que es llamado, “Tu casa”, es decir el Templo.
129) Y hay un sitio para los piadosos superiores que ingresan aún más adentro, en el palacio. Sobre ellos está escrito, “Los lugares sagrados de Tu Templo”. Y existen muchas moradas y luces sobre luces, separadas una de otra en ese mundo. Y cada uno se avergüenza de la luz de su amigo porque como los buenos actos difieren entre la gente en este mundo, los lugares de morada y sus luces difieren en ese mundo.
130) Incluso en este mundo, cuando una persona duerme en su cama y las almas se separan del cuerpo y necesitan deambular en el mundo, no toda alma deambula y asciende para ver el rostro de Atik Yomin (El antiguo). Más bien, el alma de la persona asciende de acuerdo a lo que atrae y de acuerdo a sus actos.
131) Cuando él duerme y su alma se separa, todos los espíritus de impureza se aferran a ella y ella se apega a ellos, a esos grados inferiores que deambulan en el mundo. Y ellos le comunican de asuntos que próximamente vendrán al mundo de lo que ellos han escuchado detrás de la cortina, y algunas veces comunican falsedades y se burlan de ella.
132) Si uno es merecedor, cuando él duerme, su alma asciende y marcha y deambula y penetra entre esos espíritus de impureza. Y ellos proclaman y dicen, “Abran paso, abran paso, ésta no es de nuestro lado”. Y ella asciende y llega entre esos santos y le comunican una cosa verdadera.
133) Cuando el alma desciende, todos esos campamentos mezclados – que son esos ángeles en quienes se han mezclado lo sagrado y lo secular e impuro – desean acercarse a esa alma, para conocer la cosa verdadera que ella ha escuchado. Ellos le comunican otras cosas, y esa cosa que ella tomó de los santos – entre las cosas que ella tomó de los campamentos mezclados – le parecen a ella como el grano que se ha mezclado con la paja y el heno. Y esta es la que es muy recompensada cuando aún está con vida, mientras el alma está todavía en este mundo.
134) De igual forma, cuando las almas parten del cuerpo de este mundo, al fallecer, ellas buscan ascender. Y existen varios guardianes de los portones y campamentos de dañadores. Si ellas son del lado de éstos, ellos aferran esas almas y las entregan en las manos de Duma, para que las haga entrar al infierno
135) Después ellos suben del infierno y se las aferran y ellos las toman y proclaman sobre ellas, “Estas son las que han transgredido la palabra de su Amo”, y así ellos deambulan con ellas a través del mundo. Luego ellos las regresan al infierno. Y esto es lo que ellos hacen con ellas, sacarlas del infierno, proclamando y luego devolviéndolas y así sucesivamente, a través del final de doce meses. Después de doce meses, ellos se calman y y regresan al sitio que les corresponde. Pero esas almas que son merecedoras, ascienden, como lo hemos explicado y son recompensadas en los sitios de ellas.
136) Bienaventurados son los justos, pues mucho bien les aguarda en ese mundo. Y no hay lugar más interno para todos esos justos, como para aquellos que conocen a su Señor y ellos saben cómo apegarse a Él cada día. Está escrito acerca de ellos “Ningún ojo ha visto”.
137) Y aquellos que están alejados de la percepción de la palabra de sabiduría y la esperan, para comprender el corazón del asunto y conocer a su Señor, esos son por los que el Creador es alabado día con día. Ellos son los que llegan entre los santos superiores y ellos son los que ingresan por todos los portones superiores, y no hay nadie que se oponga a ellos. Bienaventurados son ellos en este mundo y en el mundo por venir.
138) Abraham ingresó para saber y apegarse apropiadamente a su Señor, después de anticipar sus buenos actos. Él fue merecedor de esos años superiores y fue bendecido del lugar de donde todas las bendiciones proceden, tal como está escrito, “Y el Creador bendijo a Abraham con todo”. ¿Qué es “todo”? Es el sitio del río cuyas aguas nunca se interrumpen, Yesod de AVI superior, cuyo Zivug nunca termina.
139) Abraham no quiso mezclarse con las mujeres en el mundo o apegarse a otras naciones idólatras, ya que las mujeres de las otras naciones eran idólatras e impurificaban a sus esposos y a aquellos que se apegan a ellos. Por eso es que cuando Abraham conoció la sabiduría, el conocía la esencia y la raíz, y de qué lugar de impureza provienen los espíritus de impureza que deambulan en el mundo. Por eso es que hizo jurar a su sirviente que no tomaría una esposa para su hijo del resto de las naciones.