La gente en mi vida me ayuda a corregirme internamente. No hay encuentros casuales en la vida ni accidentes en la naturaleza. Cada persona que conozco tiene un papel que desempeñar en mi desarrollo, incluso si no estoy preparado para discernirlo. Necesito pensar en el origen de cada persona en mi vida, comprender que un poder superior la está activando, comunicarme con ella, perdonarla y llegar a cada encuentro con amor.