La materia de la creación es el deseo de recibir, llamado mujer. Una mujer es el deseo de ser llenada y el hombre es el que la llena. En el mundo animal el deseo de una hembra existe sólo con el fin de tener descendencia y el papel del macho es llenar su deseo. En el nivel humano tenemos libre albedrío y tenemos que usarlo con el fin de asemejarnos al Creador y llegar a un nivel de existencia en el cual todas nuestras acciones estén dirigidas hacia la revelación de la fuerza superior que opera en nosotros.