Lo más importante que influye en nuestra calidad de vida es el sentimiento de felicidad y esto no depende de nada. La aspiración a un alto nivel de vida se deriva del ego humano, pues todos quieren tener lo que los demás tienen. El coronavirus nos corregirá, limpiará todo lo superfluo y nos dará tiempo para buscar significado, propósito y elevarnos a la esencia de la vida. Vamos a correr menos y a pensar más. Debemos avanzar al estado espiritual y eterno, por encima de las limitaciones de tiempo, movimiento y espacio.