En el futuro, la lealtad alcanzará un nivel insignificante, por lo que buscaremos el único poder en el que es posible confiar. No se puede culpar a las personas por carecer de lealtad ya que todos actuamos de acuerdo con nuestras tendencias egoístas inherentes. Ser fiel a las características del Creador le da seguridad a la persona y lo hace más fuerte, más grande y completo. La lealtad al Creador no se disipará porque el deseo de otorgar bondad no se debe a los demás y, por lo tanto, crece cada vez más.