La ciencia se desarrolló gracias al deseo humano de mejorar la vida y de su capacidad de descubrir el conocimiento, pero el ego, nuestro deseo, aún no era lo suficientemente grande para eso. El conocimiento del alto poder, del sistema operativo del mundo, pone orden en nuestras emociones e intelecto. El cambio esencial es ver el mundo como un sistema general único y esto depende de desarrollar el amor en general, para todos.