La meditación ayuda a la persona a relajarse y a contemplarse a sí misma y al mundo desde la relajación interna. Pero de acuerdo a las definiciones cabalísticas, ¡esta actividad no es espiritual! Sólo en la sabiduría de la Cabalá existe el poder de la Luz que puede sacar a la persona fuera del deseo de recibir y llevarlo al deseo de otorgar. Cuando la persona elimina su ego, siente que el mundo entero es un sistema único, aunque no puede controlarlo. La sabiduría de la Cabalá no suprime el ego; al contrario, hace uso de toda su intensidad. La sabiduría es para aprender cómo recibir correctamente: en la “Línea Media” integrando el poder de recepción y el poder de otorgamiento que se encuentra en la naturaleza, expandiéndolos sin límite, para que merezcamos recibir en la mejor manera.