Sentimos amargura cuando no obtenemos algo que queremos o esperamos y nuestros egos se ven lastimados. En lugar de eliminar la amargura al reducir nuestras expectativas, debemos comprender la raíz del problema. Las personas deben aprender sobre el egoísmo y cómo “los que condenan lo hacen con sus propios defectos”. La sabiduría de la Cabalá nos enseña cómo acercar nuestros corazones y descubrir el mundo superior en un marco grupal. Depende de nosotros sanar nuestra relación con el mundo con la ayuda del poder del amor y luego la amargura desaparecerá y todo será corregido, bueno, dulce y hermoso.